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Pulp Fiction, 1971 · page 49 of 76

Ballet Cósmico — page 49: what you’re looking at

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Ballet Cósmico — page 49: Pulp Fiction, 1971

A restored page from Pulp Fiction, 1971. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

Se contemplaron entre si los presentes, como embobados. Héctor ley6 en sus rostros la sinceridad mas absoluta. No; no podian ser todos tan buenos actores. Ademas, no tendria objeto fingir. Ningun objeto y menos con él en tales circunstancias. Pero entonces... Dettivose Héctor, apoyandose con ambas manos en el muro curvo de su nave. La idea se abri6 paso dentro de su mente en dos vertientes muy distintas. ¢Habia imaginado todo aquel cumulo de fantasias delirantes dentro de un sueno febril? ¢Sucedi6 realmente asi mas alla de este universo conocido... y a todos los demas les fue borrado de la memoria, como se borran unas cifras en un encerado, mientras él conservaba la facultad de recordar incluso el paisaje de color imposible, con el viejo y la doncella junto al manantial silencioso de aguas de oro? Ambos podian ser factibles. Y explicarian todo aquello. Si insistia, le creerian enfermo o demente. Era mejor callar, aceptarlo asi todo. Pero antes haria una pregunta. Una sola... —éY Maddox? —pregunt6, tirante la voz, volviéndose de repente a todos ellos—. No le veo aqui... Hubo un silencio embarazoso. Todos se contemplaron entre si, perplejos, vacilantes, sin saber qué responder. El propio Héctor lo hizo, martilleando con su voz a los demas: — Muerto? Doc Barrow se estremeci6. También Nadia, que desvi6 su mirada de él. —Si —susurr6 el médico—. Muerto, comandante. ;Cémo pudo saberlo? —Segtin parece, doctor, no estoy tan loco como usted creia... — dijo, sarcastico. Camino hacia el lecho donde reposara hasta volver en si. Mir6é a Barrow—. ¢Cdmo sucedid? —Fue al tomar tierra... Bueno, al posamos dondequiera que estemos, comandante —tercid Alexis, moviéndose hacia él, decidido —. La nave tuvo un choque violento. Sufrié un desgarr6én terrible en la proa. Esta empotrada la parte delantera en un macizo rocoso. Maddox estaba alli emplazado. Le arrancé la fuerza del impacto, y escapO por el boquete abierto en el fuselaje. Intentamos salir, recuperarle, pero Chang lleg6 a tiempo de verle desaparecer, y comprendimos todos que era imposible rescatarlo, vivo o muerto. —¢Imposible? —Y peligroso, senor —ahora fue Chang quien habl6, acercandose a él. —A ver, refiérame eso. —Comandante, cuando asomé a ese boquete, vi algo terrible —. .