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Pulp Fiction, 1971 · page 37 of 76

Ballet Cósmico — page 37: what you’re looking at

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Ballet Cósmico — page 37: Pulp Fiction, 1971

A restored page from Pulp Fiction, 1971. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

Menos... €SO. —Mas o menos... eso. Héctor, eres realmente humano? Se volvi6. La mir6. —¢ Qué quieres decir? —indag6, casi dolorido. Nadia se tendié en la tersa superficie negra. Su desnudo liviano, palido, casi espiritual, desprovisto de toda camal influencia morbosa, flot6 como en el vacio sin fin. Igual que si vivieran en un mundo de fantasia, sin formas ni estructuras ldgicas. —S6lo lo que dije, Héctor. Es un trance terrible. —¢Terrible? —Héctor se encogié de hombros—. Yo no diria eso. — Qué dirias ti? —Que es un trance asombroso. Impresionante. Demoledor, incluso. Pero terrible... no. No, Nadia, no es como dices. —Para mi sigue siendo terrible. —Admito que lo que nos rodea cause pavor o respeto, Nadia — Héctor mir6 en torno al ambito que no hubiera sabido decir si era aire libre, recinto cerrado, mundo o abismo, cima o espacio—. Pero no sé... Es como sentirse mas cerca de algo. De algo... inmaterial y superior. —Mas cerca de Dios, Héctor. —Si —la mir6, sorprendido—. Eso es. Mas cerca de Dios, de la creacion, del centro de la fuerza suprema que todo lo cre6. Asi definiria mis sentimientos. —He pensado en ello, Héctor. Si mas alla del universo conocido esta el gran misterio de la vida, de los seres, de los planetas, del equilibrio universal, de su principio, gno podemos estar ahora justamente en las inmediaciones de ese punto omega, que menciono alguien una vez?[2] —E] punto omega... Si. Es muy posible... Permanecieron callados, pensativos, sencillos y humildes, perdidos en la propia grandeza de aquel mundo sin limites, o de aquel antimundo, antiuniverso o lo que ello fuese. Perdidos en su misma pequenez, insignificante y demolida. No sentian dolor, ni frio, ni calor ni sensacién fisica alguna. Era como si flotaran, como si fuesen alados en un cosmos de éter y de vacio, livianos en un ambito sin gravitaci6n. No sentian nada en sus cuerpos. Sus mentes estaban despejadas, lucidas, sus sensaciones espirituales limpias y claras como espejos diafanos. Sdlo eso. Eso y la sensacion liviana, flotante, etérea casi. Nuevos Adanes y Evas en un paraiso sin formas, sin creaciOn cierta, acaso en el albor de una nueva materia. O en. £Lerepusculo C@