Pulp Fiction, 1971 · page 31 of 76
Ballet Cósmico — page 31: what you’re looking at
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desarrollo, no seremos siquiera vistos 0 detectados. —Pero el peligro es infinitamente mayor asi, Alex —protesté Alpha—. ¢Cuando y donde terminara nuestro viaje? ;Qué clase de fuerza increible nos maneja a su antojo, y nos atrae a algun lugar que desconocemos? —Eso solo Dios lo sabe, Alpha. Hemos rebasado todo espacio conocido, todo ambito explorado o imaginado. Hemos salvado fronteras que nunca antes traspas6 el ser humano. Ahora estamos a merced de esa fuerza absorbente, esa fuente invisible de energia, ante cuyo poder fabuloso, la velocidad de la luz o el equilibrio mismo de los cuerpos celestes, es pura pequenez insignificante. Ya que hemos tenido la posibilidad de entrar de lleno en la mas ingente y aterradora experiencia de todos los tiempos, Alpha, confiemos y esperemos. Ella le miré, sorprendida. Algo en su tensién sufri6 un gradual relajamiento. Por fin ella musit6 en voz baja: —Sabes una cosa, Alex? —le rodeo el cuello con sus brazos, amorosamente—. Has logrado el milagro de convencerme. Casi estoy de acuerdo contigo, aunque tenga miedo. Mucho miedo a lo que nos espera alla en alguna parte de ese cosmos que tanto desconocemos... El sonri6. La atrajo hacia si. Se unieron sus labios. Eran hombre y mujer. Solamente eso. Aunque ya no fuesen materia en concepto puramente matematico, seguian siéndolo para si mismos. Y eso, de momento, parecia suficiente. Al menos dentro de la nave. Héctor se aparto de las pantallas visoras del exterior. Su gesto era preocupado, su ceno estaba fruncido. Chang y Martin le miraron, pensativos. —Algo nuevo, comandante? —indago el oriental. —Nada — suspiré él—. Sdlo que la velocidad aumenta gradualmente. Estamos ya a dos millones y medio de anos-luz de nuestra galaxia. Pero hemos recorrido esa distancia casi inconmensurable en sdlo catorce anos terrestres. Unos pocos dias para nuestro tiempo en la nave y en el espacio. —Fs aterrador —musit6 Martin, estremeciéndose—. ;No ve nada claro atin? —No, nada —rechazéd Héctor—. Esto puede — seguir indefinidamente. Ya no funcionan siquiera los motores iénicos. Los hice detener antes, y todo siguid igual. He cortado la gravitacién artificial e incluso hice suspender momentaéneamente la temperatura de a bordo. No advertimos nada. El computador senala una temperatura bajo cero, estamos a cero de gravedad, y no flotamos en el aire. Seguramente suprimiria el fluido eléctrico, y. toc >, Seguiria, .