Pulp Fiction, 1971 · page 13 of 76
Ballet Cósmico — page 13: what you’re looking at
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Los limites del sistema solar estaban ya ante la forma plateada y brillante de la esbelta estilizada nave... Y seguia adelante. Seguia, hendiendo el océano negro del infinito sideral. En su singladura hacia los remotos confines donde sus sistemas detectores captasen el minimo de espacio vital, de suelo productivo, de agua y de airé respirable, capaces de darles el nuevo paraiso terrenal, tras su éxodo, en una extranma y alucinante transposicién de momentos biblicos que eran como la confusa repeticion de las escrituras en otro tiempo y espacio... La nave avanzaba, avanzaba siempre, perdida aparentemente en la inmensidad del cosmos. Con sus trece pioneros a bordo. Con sus trece sobrevivientes al gran caos terrestre. Con tres mujeres y diez hombres, en un letargo helado e insensible, que los arrancaba al tiempo y espacio de su humana condicion perecedera. La relatividad del tiempo en el universo, se unia asi a un inexistente tiempo para los humanos iniciadores de una gesta suprema por la supervivencia de la criatura humana en el ambito de la creacion. Si ello iba a servir de algo, estaba atin por ver. Pero alli, a bordo de la aséptica y poderosa nave cdésmica, los trece seres dormian su sueno de esperanza en el futuro. Un futuro que podia estar en cualquier lugar, en cualquier instante. Vecino a la Tierra, 0 cercano a las estrellas. Proximo en el tiempo, o perdido en la noche infinita de los siglos. La nave seguia. Seguia siempre... A bordo sdlo habia un sonido constante: el zumbido de los sistemas electrénicos, de los circuitos en funcionamiento sin reposo. Y solo una forma de vida: la tecnolégica del gran computador, en cuyas manos estaban las trece tltimas vidas humanas. Mientras tanto, alla abajo, en el tiempo terrestre, habian pasado anos, lustros, décadas. Y ya no quedaba nadie. Ni nada. Solamente suelo yermo extensiones calcinadas, viento helado y silencio. Y cuerpos. Cuerpos devorados por las llagas de la contaminaci6n. Cuerpos sin vida, resecandose en los paramos sin limites, momificados en un horror final, sin siquiera gusanos 0 podredumbre capaz de sobrevivir para el gran festin final... La nave, solamente la nave, quedaba ya del planeta tierra y del orgulloso ser llamado hombre, que un dia se crey6 amo de la creacion. ConnicloOolkksS.c©