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Pulp Fiction, 1971 · page 10 of 76

Ballet Cósmico — page 10: what you’re looking at

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Ballet Cósmico — page 10: Pulp Fiction, 1971

A restored page from Pulp Fiction, 1971. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

Sdélo hay que esperar que ello sirva de algo, que conduzca a algo. Y la fe, hijo, es lo Unico que nos queda ya. Ni siquiera la fe en nosotros mismos, sino en los demas. Vamos ya. Hablamos demasiado esta noche. La nave ha partido. La nave esta ya camino de otro lugar en el espacio. Nosotros tenemos que dormir. —Dormir... ¢Acaso para siempre? —Acaso —la sonrisa del patriarca no fue triste, sino resignada, casi dulce—. Un dia dejaremos de despertar y sobrevivir, esperando lo que tenga que llegar. Ese dia es que todo habra pasado para nosotros. Pero la nave estara alli en lo alto. La nave estara en alguna parte, buscando algo, encontrandolo quiza... Vamos, hijo. Vamos ya... Asinti6 su interlocutor. Las dos tltimas, tristes, cansadas figuras, se movieron perezosamente hacia sus respectivas viviendas oscuras, miseras, rudimentarias, perdidas en el amasijo de parecidas chozas diseminadas en la triste llanura negruzca y 4arida. Solamente aquel hombre alto, majestuoso, de cabellos largos y blancos, de rostro macilento y cansado, padre y guia de todos ellos, de los pocos, de los contaminados, permaneci6 todavia unos instantes en el umbral de su misera vivienda, elevé sus febriles ojos al firmamento, que desparramaba sobre ellos astros y luminarias celestes, y se pregunt6 a si mismo, o acaso pregunto al propio cielo cOsmico en voz alta, cuajada de interrogantes, de esperanzas y también de dudas y temores: —Senor, Senor... La nave... sLlegara alguna vez a alguna parte? ¢Habra valido la pena todo esto?... Y como el cielo césmico no daba ninguna respuesta, el patriarca del pueblo contaminado se adentré en la oscuridad miserable de su choza a dormir y esperar. A esperar un sueno mas duradero y tranquilo, sin llagas ni torturas, sin hambre ni sed, sin miedo ni angustia. El sueno del mundo. El sueno de todos. De todos..., menos unos pocos. Aquellos pocos sin contaminar. Aquellos pocos que iban en la nave, perdiéndose como una chispa mas de luz, entre billones de luces estelares... ConnicloOolkksS.c©