Pulp Fiction, 1940 · page 9 of 104
Aventuras de Jim Texas: El Rescate — page 9: what you’re looking at
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equivocaciOn en un nido de serpientes de cascabel. ;No lo notas? —Me encanta que tu lo reconozcas; otra cosa, me hubiese defraudado. —Bien, ya has conseguido tu objeto. gQué te propones ahora? —No lo divinas, querida? Voy a celebrar mi verdadera luna de miel a tu lado. Antes no pude saborearla a gusto; pero ahora... jEstoy seguro de que te vas a morir de felicidad sin que yo pueda evitarlo! —Lo supongo. ;Qué clase de muerte ha inventado ahora tu alma vil y repugnante? Creo que dejarme morir encerrada en una cueva es poco para tu temperamento sdadico. Quiero creer que has conseguido inventar algo mas espectacular, a tono con tu sensible temperamento. —Quiza en su momento oportuno lo sabras. —¢Por qué no me lo dices ya? Con eso aumentarias mis sufrimientos y gozarias mas tu triunfo. El se sentia rabioso ante el tono irénico de Vera. Adivinaba que su temple no se doblegaba ante el seguro y tragico porvenir y que resistiria cualquier prueba, por terrible que fuese, sin exteriorizar su terror. Irdnico, replico: —Lo siento, pero no puedo complacerte cémo seria mi gusto. Una esposa tan amante merece todos los caprichos; pero atin no lo tengo pensado. Son muchos los proyectos que barajo respecto a las dos. — También sobre Stella? —pregunt6 Vera, dejando exteriorizar esta vez su inquietud. El se dio cuenta, y afirmo: —Pues claro; mi coraz6n es tan grande, que ya no tiene bastante con una mujer para verter el amor que atesora. Necesito cuando menos dos, y espero que tt no te sientas celosa por ello. Vera comprendio el terrible proyecto de Zenker, y, fuera de si, rugio: —jMonstruo! jReptil! jHiena!... Eres tan ruin y tan cobarde, que no te atreves a luchar con tu enemigo cara a cara como los hombres, y sdlo posees valor para ensanarte con una pobre mujer indefensa. El dia que tus podridos huesos bajen a la tierra, hasta los gusanos van a huir de ellos por repugnantes y ponzonosos. Te van a cConniclooolks C@©