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Pulp Fiction, 1940 · page 56 of 104

Aventuras de Jim Texas: El Rescate — page 56: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: El Rescate — page 56: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

diablo y parecia que llevaba unos sacos en la silla. Fué tan rapido y me pillaba en tan mala postura, que no alcancé a distinguir lo que porteaba. —jMaldita sea Sonora! ¢Por dénde dice que galop6é? —Hacia la izquierda, por detras del poblado. Parecia marchar hacia Scotia. —Bien, gracias. sHacia donde conduce esta senda? —Hacia Hay Fork, a unas diez millas. Nino volvi6 grupas furioso y Texas al oirle, grit6: —jAdelante por ese lado! El pelot6n se perdid entre nubes de polvo atravesando diagonalmente el llano y el carret6n sigui6 hacia adelante. Cuando ya no se distinguian, el dentista detuvo el carruaje, diciendo: —Bueno, ya he hecho lo que me ha pedido; ahora, larguese con su carga. Si les da la gana volver y descubren la mentira, adivino que no me volverian a dejar decir otra. —Bien; no volveran; al menos con tiempo para cazarme. Ahora, elija; necesito el carro, es mi garantia, se lo compro o si prefiere, véngase conmigo y cuando termine se lo devolveré junto con una buena gratificaci6n. No perdera nada con ello. El barbudo, tras un momento de reflexién, pregunto: — Donde piensa ir con mi carro? —Pienso volver hacia la montana. Me he separado mucho del lugar hacia donde iba y quiero alcanzarle. Si me acompana, no le pesara. —Bueno, digame cuanto calcula que tardara en dejarme libre y qué me va a dar. —Pues creo que tres o cuatro dias seran suficientes. El premio seran mil délares, digame si sacando muelas ganara usted eso en un ano. —Quiza no, pero sacando muelas no me juego la cabeza como con esto. He adivinado que esa cuadrilla es capaz de volarnos los sesos a los dos y mis pobres sesos tienen cierto valor. —Ya los he tasado; decidase y pronto. —Bueno, veo que no me queda otro remedio. Si le vendo el carro, me voy a jugar y a beber el importe y me quedaré sin todo. Digame por donde quiere ir. cConniclooolks C@©