ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Pulp Fiction, 1940 · page 48 of 104

Aventuras de Jim Texas: El Rescate — page 48: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Aventuras de Jim Texas: El Rescate — page 48: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

de perseguirles y apresarles. Mientras los peones corrian tras ellos, tratando de amedrentarles a tiros, Texas y Nino se apresuraron a registrar el terreno y llegaban al claro precisamente en el momento en que Jack se dejaba caer a la catarata. Fué Nino quien disparé sobre él, aunque tarde. No le habia reconocido y crey6 que era un forajido de tantos. —jBuen viaje, so pringao! —grit6—. Alli quisiera yo mandar a algtin otro que no encuentro. Texas, nervioso, registr6 los alrededores de la explanada, sin descubrir rastros de las muchachas. Su ausencia de aquel lugar haciale ignorar que las habia tenido a muy pocos metros y que la fatalidad estaba ayudando a Zenker para burlarse de él de nuevo. Rabioso, rugio: —Nino, traeme a algtin reptil de éstos que conserve atin la vida. Necesito hacerle hablar aunque tenga que sacarle los ojos con un tiz6n ardiendo. Nino retrocedié y, poco después, habiendo cesado ya el tiroteo, regresaba seguido de los peones los cuales arrastraban dos prisioneros. Uno de ellos era O’Brien y el otro pertenecia a la cuadrilla de Wolff. Texas hizo que los dejasen en tierra, frente a él, y con el revélver empunado rugio: —jHablar!... Quiero saber todo lo que ha pasado aqui o de lo contrario os meteré un proyectil en cada ojo. El marino fue el primero en apresurarse a decir: —Oiga, senor; usted no tiene derecho a tratarme asi. Yo no tengo nada que ver con usted. — Que no? ¢Qué hacias aqui mezclado con esta gentuza? —Yo he venido a pelear contra una cuadrilla de bandidos que habian raptado a dos muchachas. Si eso merece que le traten a uno a tiros, aclaremelo. — Cémo sabias ti que los bandidos habian raptado a las muchachas? —Porque nos contraté el marido de una de ellas para ayudarle a rescatarlas. Texas, muy asombrado, exclamé: cConniclooolks C@©