Pulp Fiction, 1940 · page 34 of 104
Aventuras de Jim Texas: El Rescate — page 34: what you’re looking at
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—En ese caso, Jack, acompana a este buen mozo a los almacenes, y equipales de buenos «Colt» y proyectiles. Al tiempo, por si se prolonga la persecuci6n, adquiere menaje y viveres para unos cuantos dias. Hemos de emprender el regreso rapidamente. Entreg6 un punado de billetes a Jack, quien abandono la taberna en compania de O’Brien, mientras Zenker, acodado sobre la mesa, realizaba calculos mentales sobre las posibilidades que podia tener para sorprender a Wolff y arrebatarle su presa. Temia que el bandido hubiese propuesto alguna férmula de transacci6n a Vera, y estaba seguro de que ésta, para obtener su libertad, la aceptaria gustosa. Una hora mas tarde, Jack y O’Brien regresaban con un arsenal completo. Doce magnificos «Colt» y doce saquetes de proyectiles formaban el armamento. En cuanto a los viveres, los habian dejado apartados en dos sacos, para recogerlos poco después a lomos de un caballo. Zenker despach6 a dos ex marinos para que se hiciesen cargo de ello, y, después de brindar por el éxito de la empresa, abandonaron el poblado y animosos se dirigieron de nuevo hacia la montana, luciendo orgullosamente al cinto sus magnificas armas. ale ele ale x ra ra Mientras en la montana se desarrollaban estos interesantes sucesos, en los que se estaba jugando como en una loteria con la vida y la libertad de las dos prisioneras, no muy lejos de alli se desarrollaban también acontecimientos que podian influir en la dramatica partida. Cuando Texas y Nino, desesperados y dolidos del fracaso de la persecucion de los pistoleros que habian pagado con su vida su intervencion en el rapto, llegaron al poblado, la mas viva consternacion reinaba entre los invitados a la tragica boda. Todos, convencidos de que Texas seguia la buena pista para rescatar a la muchacha, habianse quedado en la glorieta frente a la iglesia, esperando llenos de ansiedad su regreso, pero al verlos retornar cubiertos de polvo y de sudor, fracasados en su intento, la consternacion subio de grado. Spack parecia un cadaver por la palidez que cubria su rostro, y (a cConniclooolks C@©