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Pulp Fiction, 1940 · page 96 of 100

Aventuras de Jim Texas: El monstruo ataca — page 96: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: El monstruo ataca — page 96: Pulp Fiction, 1940

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ox ox ra Entre tanto, Texas y sus companeros aguardaban impacientes a que los desperfectos del tocado se corrigiesen y les iba ya pareciendo que el retoque se prolongaba de un modo nervioso. Jim se reprimi6 y concedi6 algunos nuevos minutos al arreglo, pero el coraz6én le dijo que algo grave habia sucedido y volviéndose palido como un muerto, rugi6: —jNino, a mi; ayidame a echar abajo esta maldita muralla! Nino asustado al contemplar su rostro, también adivin6 que algo tragico habia sucedido y uniéndose a él, dejaron caer sus recias humanidades sobre la puerta. Esta resisti6 por dos veces la brutal presiOn, pero a la tercera, el cerrojo cedi6, y la puerta se abri6 con violencia, mostrandoles el interior de la cabina vacio y con signos de haberse desarrollado una rapida lucha. Texas exasperado al comprender la horrible verdad, bramé: —jMaldicién! Hemos caido en una habil trampa. jHan raptado a Stella y a Vera! Un alarido terrible de indignacién brot6 de todas las gargantas y docenas de cowboys saltaron por el talud desparramandose por él en busca de huellas. Pero Nino que se habia adelantado, grit6 de pronto al borde de una trocha: —jManito... aqui... mira... hay huellas de ruedas! —Siguelas Nino... Voy en busca de armas y un caballo. Nino como una exhalaci6n retorné en busca de su caballo y a todo galope, se unié a Texas que ya trotaba como un diablo por la cinta de la carretera, seguido de mas de dos docenas de furiosos y valientes vaqueros. Fué un galope fantastico que dur6é mas de dos horas. El calesin arrastrado por cuatro briosos corceles, devoraba el terreno distanciandose del poblado para alcanzarle, se necesitaba que los perseguidores poseyesen una velocidad y una _ resistencia excepcionales. Por fortuna, el caballo elegido por Texas era un ejemplar magnifico, asi como el de Nino y aunque parte de los peones fueron quedando rezagados porque sus monturas no pudieron resistir aquel galope endemoniado, parte de ellos se mantenian bastante cerca del furioso aventurero. cConniclooolks C@©