Pulp Fiction, 1940 · page 64 of 87
Aventuras de Jim: Texas — La carrera de la muerte — page 64: what you’re looking at
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confianzas sobre ellos. —Eso quiere decir que es faena para unos cuantos. —Si. Quiero asegurar el golpe. Si complica a una docena en el asunto, no me importa. —Siendo asi, yo necesito urgentemente mil ddlares. Mis hombres pueden ganar a razon de trescientos. —Mucho me parece—repuso Zenker—. Quiza algunos no tengan que intervenir. —Fso lo sabremos al final. No trabajarian el asunto por menos. —No quiero regatear. Acepto el precio y atin mas, le diré que aparte de lo ajustado, tengo cien délares para quien coloque la bala decisiva en el coraz6n de esos individuos. —Bueno, pienso ganarme cuando menos la mitad, ¢Qué hay que hacer? —Vamos a combinar el plan. Esos hombres vienen aqui avisados de lo que puede suceder, por ello, habra que buscar el pretexto l6gico que les desoriente. Estudiaron varios planes y por fin, quedaron conformes en uno. Esto le iba a costar a Zenker doscientos ddélares mas, que debia ganarse una muchacha de las que alternaban en el garito y que era la preferida del pistolero. Este se ausent6 para ir en busca de sus hombres y regresar a la hora plena de la animacion, con el personal que debia secundarle. Fay les haria colocarse estratégicamente dentro del bar y él, desde el despacho de Jimmy, conoceria a los dos sujetos a quienes debia despachar pues Zenker se los senalaria. Cuando quedaron a solas el secretario y el tahur, el primero insinuo: —Bueno, Jimmy, me gustaria liquidar nuestro asunto antes del jaleo. Podria suceder que me viese obligado a salir de aqui antes de lo que pienso y como vera, los gastos que esto me acarrea son muchos. De momento no puedo tocar mis fondos de Washington y tengo que arreglarme con mis ingresos particulares. —No hay inconveniente. Tengo ya todo ultimado. Jimmy le present6é las amanadas cuentas que tenia preparadas. Segtin tales datos, el liquido que debia entregar Zenker eran doce mil cien dolares. El secretario hizo una mueca de duda y repuso: —Jimmy, creo que juzgas mal mi capacidad financiera Yo sé lo que da de si un garito como el que llevas y esa cantidad es irrisoria. —Fso es tanto como llamarme estafador — repuso el tahtr—. Los negocios de juego tienen sus quiebras también. Hemos tenido COMIC HOOKS C©