Pulp Fiction, 1940 · page 61 of 87
Aventuras de Jim: Texas — La carrera de la muerte — page 61: what you’re looking at
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El tahur hizo un gesto evasivo diciendo: —No hay ningtin secreto, pero... una vez trataron de sorprenderme para robarme una buena recaudaci6n y podia suceder que en un movimiento nervioso, le diese un tiro antes de tener tiempo a reconocerle. Y senalaba el revélver que tenia sobre la mesa. El tahtr se levantd, recogi6 los papeles, los guard6 en un cajén sub decir de qué se trataba y exclam6; — Qué diablos le ha sucedido que ha tardado tanto? Ya me tenia intranquilo y sin saber que hacer. Zenker replicd: —Oh, me han sucedido muchas cosas... Tuve que casarme... — Que dice usted?—pregunt6 Jimmy extranado. —Ya le explicaré—se evadi6d Zenker—Me he casado con la hija del senor Spack. El jugador rio comentando: — Otro buen negocio, senor Zenker? Es usted un Aguila para olfatear los sitios que rinden mucho, —Realmente no fue eso... en fin... este es un asunto privado. Me detuve dos dias en Reno y luego he estado tratando de deshacerme de Texas antes de que llegara aqui. —Lo cual no ha conseguido usted. Ya lo sé. — ,Cdmo lo sabe usted? —Porque Texas ha estado ya aqui dos noches. —Cdmo? Ha estado aqui y usted no ha intentado nada para suprimirle? —Senor Zenker, este es un asunto de usted exclusivamente. Recuerde que prometi6 estar aqui antes que él para tenderle una emboscada. Yo no tenia por qué hacerlo. —Bien, pero usted sabia la necesidad que tengo de eliminarle... —jPor el Infierno! Si yo le dijese a usted la necesidad de eliminar a muchos... pero yo entiendo que mis muertos debo enterrarmelos yo solo. —No lo creo. Parece muy interesado en el establecimiento. —Si, ahora sospecho que es aqui donde se le piensa dar la batalla Pues lo siento, senor Zenker y es lo que me encorajina. Cuando sali6 de su rancho, lo hizo con una idea muy equivocada... Tenga en cuenta que es peligroso provocar aqui peleas del tipo que Texas sabe aceptar. Podian suceder muchas cosas muy perjudiciales para nuestro negocio. —Con mi dinero puedo hacer lo que me plazca—repuso el secretario friamente. (a cConniclooolks C@©