Pulp Fiction, 1940 · page 54 of 87
Aventuras de Jim: Texas — La carrera de la muerte — page 54: what you’re looking at
A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.
📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)
Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.
—Pues... jphs!... Estaba esperando noticias de un tren ganadero que debe subir para Elko. Puede ser un buen negocio ese de la carne... cuando otros la compran y uno se queda con ella. Y rio siniestramente el comentario. —Fso quiere decir que cuentas con gente. —Pues si... he reunido una docena de descarriados y vamos a ver si nos organizamos en serio. Por aqui es facil operar. El terreno se presta a camuflarse. —Me alegro mucho de que asi sea. Yo tengo algo que quiza te interese mas. —Segtn. El ganado... —No valores demasiado eso, Paul. Podria salirte mal... Yo tengo algo que te puede valer trescientos délares para ti y ciento para cada uno de tus hombres. — ¢De qué se trata? —De acabar con «un amigo tuyo» al que debes tener muchas ganas de volver a ver. —¢Un amigo? —Si, el capitan Jim Texas. El pistolero se envar6é desatandose en maldiciones contra él. Habia estado a punto de ser copado la noche del ataque a la presa y pudo escapar con un tiro en la espalda. —Si se trata de él —repuso— dejo todo lo que puedan ofrecerme. Esa deuda tengo que saldarla. —Pues guiame a alguna taberna donde podamos comer algo y charlar sin testigos. Te daré pormenores. Paul le condujo a una taberna de los arrabales y alli discutieron el plan de ataque. Fracasado el intento de Reno, Texas se apresuraria a salir para Elko y convenia detener el tren y buscarle para deshacerse de él. Paul, hombre que no se detenia ante nada, dijo: —Déjeme ocuparme de eso. Voy a detener todos los trenes que suban para el Nordeste y en alguno vendra. — ,Cdmo lo vas a hacer? —Pondré obstaculos en la via y haré senales para detenerlos. En alguno dara senales de vida. —Ten cuidado con él, Paul, ya lo conoces. —Por eso que le conozco estoy interesado en deshacerme de él. No es por lo que usted me ofrece, sino por vengarme de aquella derrota y de aquella herida. Ya de acuerdo, Zenker busc6 una posada dénde quedarse y Paul se dedicd a reclutar su gente para el ataque. Por la roche, el COMIELOOKS C@©