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Pulp Fiction, 1940 · page 15 of 87

Aventuras de Jim: Texas — La carrera de la muerte — page 15: what you’re looking at

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Aventuras de Jim: Texas — La carrera de la muerte — page 15: Pulp Fiction, 1940

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

preparativos de una boda pr6éxima. Tenia que ir a San Francisco a arreglar algunos asuntos concernientes a ello y al paso, a ultimar la cesién de la mina de Stella, para la que habia surgido un comprador auténtico, un minero de la regi6n a quien le seducia aquel yacimiento. Estaba a punto de partir para la capital, cuando una manana, le sorprendié el empleado del puesto de telégrafos costero, con un telegrama para él. Estaba firmado por Snok el Secretario de Estado y decia escuetamente: »Jim: »Te ruego sin pérdida de tiempo emprendas viaje a Elko. Entérome complot sabotaje contra linea ferrocarril en construcci6n. Vigila local llamado «Vanity Fair», antro peligroso reuni6n gente sospechosa. Actta rapido. No comuniques conmigo hasta resolver asunto. Quiero evitar sospechen que conozco asunto. Abrazos. Snok. Jim hizo un gesto de desagrado al leer el telegrama. Nunca habia estado tan inoportuno su amigo el Secretario como en aquella ocasiOn, encomendandole semejante trabajo. Pero no tenia otro remedio que obedecer. El ferrocarril en construccion era algo vital para América. No ignoraba que existian muchos _intereses encontrados en torno al tendido de la linea y era muy natural que gente que se creia perjudicada, atentase contra él para retrasarle. A Stella tampoco le hizo gracia el aviso. No era por que significase un retraso de la boda, sino por el peligro que Jim podia correr en la peligrosa aventura. Angustiada, suplicd: —Por qué no le telegrafias pidiendo que comisione a otro? —No puedo hacerlo, Stella. Es algo vital para nosotros. —Si, pero tu vida también es vital para mi. —No creo que corra peligro. —Tu siempre eres optimista, Jim. Para ti los peligros no existen nunca. —Bueno, no quise decir tanto, me refiero a que el peligro no puede ser grande. Todo se limitaraé a hacer investigaciones y descubrir quiénes son los saboteadores. Luego, que el Gobierno y la tropa se encarguen de ellos. Stella no qued6 muy satisfecha de las explicaciones de Texas, pero no podia hacer otra cosa que aceptarlas. ecomichooks C@©