Pulp Fiction, 1940 · page 10 of 87
Aventuras de Jim: Texas — La carrera de la muerte — page 10: what you’re looking at
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Ella sacudida por la indignacion, replic6 furiosa: —jEs Vd. un miserable! —Bueno, ya me lo habia dicho, pero si Vd. me pide sacrificios, peligros y exposiciones, paguelos. No necesito su dinero ni hay precio en metal para pagar lo que exige. Acepte el valor moral del servicio y lograra lo que tanto anhela. —Es su tltima palabra? No solo la ultima, sino que le doy un plazo muy breve para decidir. Dentro de dos horas, sale de aqui la persona que puede ayudarme eficazmente a resolver el plan y tengo que quedar con él en algo positivo Mis proyectos estan ultimados en lo que a mi respecta, pero si en ellos ha de intervenir Vd., tendré que variarlos y el tiempo es muy justo. Quiero que lo comprenda asi, pues de lo contrario, pasado ese plazo y sintiéndolo mucho, obraré por mi cuenta desligado de usted. Ella, palida, angustiada, sintiendo unas tremendas ganas de llorar, le escuchaba con la vista nublada. Le habia propuesto algo tan humillante, tan insultante para su orgullo y su dignidad, que estaba sintiendo unas ganas locas de buscar un revdlver y deshacerse a tiros de él. Con voz quebrada, repuso: —Bien, dentro de una hora le contestaré. Zenker abandon6 la estancia sonriendo cruelmente. Mucho le habia hecho sufrir aquella mujer fria y orgullosa, que fiando en su posicién y su dinero creia que todo lo podia comprar con punados de billetes, pero ahora estaba en sus manos y, una de dos, o renunciaba a su ayuda que le era muy necesaria o claudicaria dandole la mas salvaje satisfaccion de su vida. Cuando Zenker abandono el dormitorio, Vera deshecha se dejé caer en el lecho sollozando con dolor. Tan grande era su pena y el tamano de la ofensa, que esta escapaba a su percepcion en todas sus dimensiones. Pero a pesar de ello, la realidad era una. Sola y sin ayuda, nada podria intentar por salvar a su padre y por otro lado, sabia que rota la asociaci6n, sin peligro positivo para Texas, este una vez que se deshiciese del financiero podia entregarse de lleno a gozar del amor de Stella. Esto fue para ella como un revulsivo. Todos sus males procedian de aquel amor funesto contra el que nada podia. Jim se habia aduenado de sus sentidos como una maldicién y espiritualmente la hundia en el abismo, pues bien, si debia ser asi, si tenia que renunciar a lo que mas anhelaba en el mundo y vivir una vida misera y desgraciada, ¢que valia su cuerpo cuando COMMIGEIOOKS C©