Pulp Fiction, 1940 · page 85 of 102
Aventuras de Jim: Texas — page 85: what you’re looking at
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chacal, sdélo la vida de su prima puede servir para un canje... No lo olvide. Vera se mordi6 los labios. Zenker hablaba con sentido comtn y tenia que reconocerlo asi. — Qué cree usted que debemos hacer? —FEsperar. La tardanza es chocante, pero no desesperada, puede ser motivada por causas muy ajenas a lo que sospechamos. —jOjala sea asi, Zenker!... Si mi padre hubiese muerto... No se atrevid a completar su pensamiento, pero habia tal ferocidad en su acento, que hasta el propio Zenker se estremeci6 de miedo. La noche fue transcurriendo lenta y agobiadora. A la tensién nerviosa sucedia un aplanamiento letal, una especie de sopor, del que no podian evadirse a pesar de sus preocupaciones y de manera insensible, vencidos por el cansancio de las jornadas, por el sueno atrasado y por el silencio aplastante que reinaba en torno a ellos, se quedaron dormidos bien avanzada la noche. ale ale ” VF Ce) See AY Quien en cambio no dormia, era Stella, El terrible dolor que la revelaci6n de su prima habia abierto en su alma, la tenia en vela como si el sueno no existiese para ella y un furor sordo que fue transformando su espiritu dulce y delicado, empez6 a aduenarse de todos sus sentidos. Si Texas habia muerto a manos de aquellos monstruos, ella también estaba condenada a morir mas o menos tarde y un ansia loca de vivir no era para ella, sino para vengar la muerte del hombre amado, germin6 en su pecho y empezo a prestarle unos animos heroicos que no poseia. Tenia que evadirse de las garras de su prima y de Zenker, huir lejos, denunciarles a las autoridades y hacer que fuesen buscados y apresados para responder del horrendo crimen. Texas era el hombre mas bueno de la tierra y ella que tantos favores habia recibido de él, era la llamada a vengarle. Esta idea tomo tal cuerpo en su mente, que lleg6 a constituir su obsesiOn y firmemente decidida a poner en practica, se dedic6é a estudiar la posibilidad de llevarla a efecto. cConniclooolks C@©