Pulp Fiction, 1940 · page 72 of 102
Aventuras de Jim: Texas — page 72: what you’re looking at
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millonario, hasta que Texas recogiendo el revélver que aquél habia dejado caer a tierra, se lo aplic6é al pecho diciendo: —Senor Spack, esto le ensenharaé a no cantar victoria con demasiada premura. Varios disparos mas vibraron en la noche. Los dos rufianes cayeron mortalmente heridos y el grupo de jinetes rode6d a Texas dando gritos de alegria por su oportuna intervencion. —Nino se arroj6 del caballo mostrando su vendada cabeza y pretendio ahogar a Spack, al tiempo que gemia: —jMatame, manito; matame que me lo merezco, pero antes déjame que ahogue a este sapo o asi...! No me iré alegremente al infierno sin antes retorcerle el ganote. Texas emocionado al comprobar que su fiel Nino no habia muerto, exclamo: —Basta ya, Nino, le necesito vivo... Gracias, muchachos. Habéis llegado muy a tiempo para auxiliarme, pero con eso no hemos hecho todo. Atn falta algo muy urgente. Nino, que habia sustituido al perro en la sujecién de Spack, gimio: —jOh!, manito, ya sé a lo que te refieres jmaldita sea Sonora! Yo tuve la culpa por animal y merezco que me des cuatro tiros, pero te juro que... —Basta, sé todo lo que ha pasado. Cargar con ese hombre y llevarle a la choza. Tenemos cosas muy importantes que tratar sin perder minuto. Tomaron el cuerpo de Spack, que después de su fracaso habia perdido todas sus energias y lo trasladaron a la choza. Nino que seguia tras ellos, vacilaba a cada paso y apenas se encontraron dentro, no siendo capaz de resistir mas en pie, vacil6 murmurando angustiado: —jAy, manito... estoy muy mal...! No sé qué tengo en la cabeza que parece que se me parte... Yo... yo... quisiera... poder... poder... Le fue imposible terminar la frase. Como un saco desfondado cayo a tierra y Texas, dandose cuenta de su situacion, grit6: —Haceros cargo de él. Llevarle al poblado y que le cure un médico. Sdlo él, que es de bronce, ha podido hacer lo que ha hecho con esa terrible herida en la cabeza. cConniclooolks C@©