Pulp Fiction, 1940 · page 64 of 102
Aventuras de Jim: Texas — page 64: what you’re looking at
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sus ligaduras, se diesen cuenta de que estas se hallaban sueltas y entonces, todo se habria perdido para él. Pero si intentaban esta revisi6n, su palabra podia considerarse nula y antes que consentir que le diese una muerte estupida, lucharia como una fiera por su vida y por su libertad. Vera habia corrido al exterior donde su padre que acababa de llegar, dijo: —Vera, ve en busca de Zenker. Espera en el coche con tu prima. Os alejaréis a toda marcha hacia el sitio que Zenker conoce y yo os seguiré a caballo cuando me haya deshecho de ese tipo. Temo no sé por qué, que todo se pueda venir abajo a ultima hora. Vera se estremeci6, preguntando: — Por qué? —No sé, quiza porque puedan haber descubierto lo ocurrido en el rancho antes de tiempo. Por eso me urge liquidar pronto este asunto. Ella dudo. No se atrevia a separarse de su padre hasta que éste pudiese emprender la marcha a su lado. —Te acompanaré —dijo—. Luego nos vamos juntos. —No. Mi caballo es mas veloz que los del calesin. Podéis ganar terreno muy Util y yo os alcanzaré. Vera se resignd y montando en el caballo que Spack habia llevado para su hija, parti6 hacia el poblado con una fuerte opresié6n en el pecho. También ella temia no sabia por qué, que todo se frustrase y mas que por ella, sentia angustia por su padre. No dudaba de la lealtad de Texas. Estaba convencida de que éste respetaria su palabra hasta caer al agua, pero, ¢y después? Ahora que no tenia remedio, se arrepentia de su impulso, pero ya nada podia hacer por evitarlo. Su amor le habia traicionado. Estaba dando armas al enemigo cuando tenia todos los triunfos en su mano, pero el coraz6n de las mujeres era asi y nadie podia cambiarlo. Vera alcanz6 el poblado donde el calesin esperaba. Zenker con el brazo en cabestrillo, se hallaba dentro del carruaje junto a Stella. El secretario nada dijo, pero una llamarada de furor y de odio brillé en sus ojos cuando Vera subi6 al carruaje. cConniclooolks C@©