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Pulp Fiction, 1940 · page 25 of 102

Aventuras de Jim: Texas — page 25: what you’re looking at

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Aventuras de Jim: Texas — page 25: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

los dos rufianes alcanzados en pleno rostro salieron despedidos hacia atras, emitiendo dos terribles grunidos de intenso dolor. Inmediatamente se revolvi6 tratando de alcanzar la puerta, pero los otros cuatro rufianes secundados por Zenker, que no era un enemigo despreciable, se arrojaron sobre él, cortandole el paso y una pelea feroz se entablé en el estrecho recinto. Texas esperaba de un momento a otro oir tronar algtin revolver, pero Zenker debia haber dado instrucciones respecto al uso de las armas, porque los que las conservaban en la mano se limitaban a tratar de emplearlas con él a modo de maza, pero no disparando. Este detalle le acab6 de envalentonar. Si se abstenian de disparar sobre él pelearia hasta el ultimo limite y ya se veria quién poseia mas fuerzas para golpear y mas aguante para recibir. Pero Zenker no se habia rodeado de hombres de manteca. Todos eran grandes, fuertes, duros de punos y de carnes y aunque recibian terribles impactos de sus poderosos punos, sabian acusar los golpes y devolverlos con la misma sana. Texas pugnaba por ensanchar el estrecho circulo que le aprisionaba dificultando sus movimientos y cerrandole toda posibilidad de alcanzar la puerta y sus enemigos, por el contrario, trataban de asfixiar sus temibles flexiones de brazo y no permitirle acercarse a la salida. La mayor furia de Texas iba dedicada a Zenker. Le buscaba con un afan terrible de deshacerle el rostro a punetazos, pero el astuto secretario si bien no se mostraba cobarde en la pelea, lo que hacia era ayudar a sus hombres girando continuamente para cubrir los huecos que en la movilidad de la lucha éstos pudieran abrir en favor de sus enemigos. cConniclooolks C@©