Pulp Fiction, 1940 · page 9 of 104
Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 9: what you’re looking at
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se ponen asi y asi hay que tomarlas. —Lo lamento por ustedes. Hubiese deseado ayudarles a eliminar complicaciones. —Ya nos ha ayudado bastante. El principal problema lo he resuelto; ahora, Dios dira. Que usted lo pase bien, capitan. Muchas gracias por todo, y si necesita de mi, me voy a California. — A sus posesiones? —De momento creo que no. Posiblemente las haré una visita de paso, pero voy hacia el Norte. Tengo que dejar resuelta la herencia de esa muchacha y lo dejaré, pese a quien pese. Después, posiblemente la incitaré a que venda su mina, pues no es para mujeres explotarla, y se quedara cerca de mi. El capitan sonri6 expresivo y dijo: —Si yo fuera usted, procuraria que se quedase tan cerca, que sdlo la muerte pudiese separarlos. —Podria depender solamente de su voluntad si estuviese usted en mi pellejo? —pregunt6 Jim. —Claro que no, pero cuando un hombre ha hecho tanto por una mujer, si a ese hombre le interesa ella, consigue todo lo que se proponga. —Quiza, pero, podria entrar el agradecimiento mas que el amor y ese es mi miedo... En fin, el tiempo dira lo que el Destino nos tiene reservado a cada cual. Fstrech6 efusivamente la mano del capitan y se volvi6 al hotel cabizbajo y preocupado. La fuga de Zenker le creaba un problema mas agudo que el de liberar la mina de Stella. Sin Zenker por medio, su prima poco podia hacer, pero con el astuto secretario en libertad, la cosa podria complicarse demasiado. Quiza todo fuese cuestién de velocidad. La delantera que Zenker le llevaba apenas si era de medio dia, en el supuesto de que el preso hubiese logrado burlar la vigilancia y salir de Austin, y si se daban prisa, todo lo mas que podia suceder era que coincidiesen en el mismo punto. Cuando regres6 al hotel, Nino, que se habia sentado delante de la puerta de la estancia de Stella con el revélver en la mano, pregunt6 con sorna: — Qué hay, manito? ;Cémo me encuentras de la insincrasia esa cConniclooolks C@©