Pulp Fiction, 1940 · page 89 of 104
Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 89: what you’re looking at
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aqui peleando toda la vida o asi. jMaldita sea Jalisco! ;De donde has sacado estas preciosas botellas? Jim relat6 sus aventuras y las fatigas que habia pasado para poder penetrar en la mina y Nino dijo: —jCaray, manito, no me dejaban bajar de aqui! Menos mal que se me ocurrid pasar la velada en este palomar; si no, esos pringaos nos cazan en el agujero y nos asan a tiros. Luego pregunto: — Qué es lo que esperas, manito? —Espero a Cripps con una docena de nuestros muchachos. Le he puesto un telegrama para que reviente los caballos que sean precisos para venir aqui y a estas horas estaran galopando cémo demonios hacia Red Bluff. —jOh, manito, qué idea mas rechula has tenido! En cuanto llegue Cripps, va a arder el poblado y todo lo que hay en él... Sdlo falta que encuentre el agujero para poder entrar. —Lo encontrara. Ya le he advertido que busque la forma de ayudarnos a salir de aqui. Ahora, lo principal es mantenernos sin consentir que nos prendan fuego al tinglado. Cuando se quieran dar cuenta del peligro, se van a encontrar con una docena de demonios encima de los lomos, que les van a asar vivos. —Puede que hayan quedado escarmentados de esto. —No lo creo. Buscaran la forma de conseguir su objeto y hay que estar muy alerta, pues una sola estopa embreada que nos caiga aqui, prendera esto como un polvorin. —Bueno, pues que lo intenten. Todavia no nos hemos muerto, creo yo. —Me alegraria que lo pensasen mejor y se decidiesen por sitiarnos por hambre. Se llevarian un gran chasco y nos dejarian respirar hasta la llegada de Cripps. —Si, no estaria mal, pero les corre prisa. A lo mejor sospechan que cuentas con ayuda y no seran tan tontos que esperen a que llegue. Creo yo que nos espera un mal rato atin. —O varios, Nino, pero gozamos de una posici6n excelente y si tenemos fortuna y logramos frustrar todos los ataques de esos cerdos, daremos tiempo a recibir refuerzos y a terminar con todos los indeseables que nos rodean. Lo he pensado mucho y para dejar la mina libre de contingencias desagradables, no nos bastabamos cConniclooolks C@©