Pulp Fiction, 1940 · page 87 of 104
Aventuras de Jim Texas: La herencia trágica — page 87: what you’re looking at
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Un cuchicheo de voces lleg6 hasta ellos y en la semipenumbra que reinaba en la galeria debido al débil resplandor de la lampara, distinguié unas vagas siluetas que se movian registrando el terreno. Nino no se movio. Preferia dejarlos hacer mientras no les localizasen, intentando atacarles. Pero uno, en su requisa, descubri6 la escalera de mano apoyada en el maderamen que servia de comienzo al tinglado, y muy decidido empez6 a ascender por ella. Nino no esper6é mas, extendi6 el brazo y dispar6. La detonacion vibré sonoramente, produciendo gran cantidad de ecos, y el alarido de muerte que el minero lanz6, también rebot6 por las paredes de la galeria, haciéndole mas impresionante. Inmediatamente, un terrible fuego de “Colt” se concentr6é hacia lo alto de la entibacién buscando a los audaces aventureros, pero éstos, bien protegidos, sentian clavarse los proyectiles en los gruesos maderos, sin que les alcanzasen, mientras que guiandose por las rafagas que producian los revdlveres al disparar, replicaban buscando a su vez donde hacer blanco. El fuego de Nino, terrible y eficaz, habia conseguido abatir a varios mineros y el resto, replegandose para buscar lugares resguardados, trataba en vano de desalojar a sus enemigos de sus posiciones. El mejicano, al observar que ya no le era posible cazar a ningtn minero, dio orden a Stella de economizar proyectiles. Les dejaria tirar a su gusto mientras no intentasen avanzar y se pusiesen a tiro. Zenker, que habia estado a punto de recibir un tiro, en la cabeza, reuniO a sus hombres fuera del alcance de los proyectiles y rugio: —Esto no puede ser, hay que cazar a esos miserables. No son mas que dos 0 tres. —Bueno—dijo uno—, si lo ve usted tan facil, suba y t6melos de una oreja. —Ya sé que no es facil, pero... podia intentarse algo. — El qué? —Pues no sé... jAh! Se me ocurre una idea. Buscar estopas, si hay brea, empaparlas en ella y arrojarlas encendidas debajo de los maderos. No podran apagarlas y entonces... —Buena idea. Vamos a ponerla en practica. cConniclooolks C@©