Pulp Fiction, 1940 · page 95 of 102
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 95: what you’re looking at
A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.
📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)
Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.
llevarse el oro... No tenian caballos. Texas, desde la obscuridad, grit6: —jJames!... Aqui, Texas. El empleado del banco lanz6 un grito, y pregunto: Avance. ¢Dénde diablos se oculta usted? No tenga miedo. He traido conmigo una docena de batidores que le envia el capitan Thompson. Los tres fugitivos salieron de la zona obscura. A la luz de las estrellas se pudieron reconocer. —jBravo, James! —Dijo Texas—. Ha cumplido usted como un hombre. —jOh! Troté igual que un diablo, pero la distancia era mucha, y hasta que todo estuvo preparado... Pero ¢c6mo ustedes tan lejos de la diligencia? ¢Y las cajas? —Ya le contaré. ;Dénde estan el resto de los batidores? —Mas atras. Vienen registrando como pueden el camino. —Bien; déjennos un sitio en los caballos. Tenemos que alcanzarlos rapidamente. Unos forajidos nos han asaltado. Matamos a varios y los demas huyeron. Luego, ignoro cémo, se presentaron en una diligencia disfrazados de policias, enganandonos. Nos hicieron presos con el oro y han huido. Nosotros nos pudimos escapar levantando el piso de la diligencia. Deben llevarnos dos horas o mas de ventaja. —Bien —dijo el sargento—. Suban. Vamos en busca de mis hombres. Al galope que permitia a las monturas el excesivo peso, sobre todo el de Nino, avanzaron, desandando el camino, y poco mas tarde se unian al pelotén de batidores. Texas, desmontando, advirtio: —Alguien se tiene que quedar aqui para prestarnos los caballos a mi companero y a mi. De otra forma, perderiamos mucho tiempo. El sargento designéd a dos de sus hombres, quienes, con el conductor, quedaron junto a la diligencia volcada. A todo galope se lanzaron desfiladero arriba en pos de la diligencia. Esta no podia avanzar tan deprisa como los caballos libres de tan enorme peso, y mas tarde o mas temprano terminarian por alcanzarla. cConniclooolks C@©