Pulp Fiction, 1940 · page 88 of 102
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 88: what you’re looking at
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—Demueéstremelo. —Apéese y le demostraré mi documentacion especial. Soy el capitan Jim Texas y viajo en servicio del Estado. El forajido, que llevaba muy bien su papel, se aped saludando militarmente. Jim le ensenéd sus documentos que el bandido examino con interés, devolviéndoselos. —Bien, ¢qué sucede? —pregunto el forajido. —Hemos sido atacados por una partida de indeseables y nos han matado los caballos de la diligencia. Trasladarnos algo que al Gobierno interesa llevar a Austin y estamos esperando ayuda de los batidores de San Antonio. — Qué clase de ayuda? —pregunt6 con interés el bandido. —Uno de nuestros companeros pudo escapar con el wtnico caballo superviviente y marchar a San Antonio. Espero que me envien algunos hombres del cuartelillo de batidores. —jAh! ¢Cree usted que llegaran pronto? —Si, si al emisario no le ha sucedido nada en el camino. ;No ha tropezado usted en el desfiladero con media docena de individuos sospechosos? —No. Venimos de Austin conduciendo a un preso. Es un pajaro de cuidado. Ahi dentro del coche esta. Si quieren verle. Texas, con Nino y el conductor, intrigados se volvieron de espaldas. Al hacerlo, sintieron clavarse en sus rinones los duros canones de los revolveres, al tiempo que una voz fria advertia: —jQuietos! Achicharradles con plomo si hacen el menor movimiento. El que hablaba era el «Lobo de Utah», quien con su enorme «Colt» en la mano, amenazaba a Texas desde el pescante, mientras uno de los forajidos le tenia encanonado por detras. Jim, aunque tarde, se dio cuenta de la verdadera situaci6n y un rugido de furor se escap6 de su pecho. Miré a Nino que se disponia a cometer una imprudencia revolviéndose y ordend: —Quieto, Nino. Hay que saber ganar y perder. —Muy bien dicho —afirm6 «El Lobo» arrojandose del pescante —, pero esta vez os ha tocado perder. Sin perder de vista a Texas, le dio orden de separarse del vehiculo y volverse cara a él. Jim obedeci6 confiando en encontrar la forma de deshacerse de tan peligroso enemigo, pero el rufian, cConniclooolks C@©