Pulp Fiction, 1940 · page 39 of 102
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 39: what you’re looking at
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impunidad, llenaban los garitos, quedaron cortados todos los escapes y encerrados en un circulo de revdélveres muy dificil de romper. El propio capitan de los batidores, al frente de una seccién de doce hombres, se dispuso a verificar los registros. Sabia que el primero lo conseguiria por sorpresa, pero de alli no pasaria, porque se armaria trifulca y todos los garitos de la calle se sentirian conmovidos y en pie de guerra. Pero era un hombre entero incapaz de retroceder por nada, y aunque tenia el presentimiento de que no habria de escapar con bien de la refriega, no se detuvo a ponderar su seguridad personal. Avanzo resueltamente y, empujando la puerta del primer tugurio, entr6é seguido de sus hombres, que encanonaron a todos los clientes siniestramente, y ordeno: —jArriba las manos, rapidos! ;Que no tenga que repetirlo! Fue un movimiento de panico general. Todos conocian sobradamente el valor de los batidores de Texas y sabian que no habia peligro que les amedrentase; por ello, al requerimiento, obedecieron en medio de la mas angustiosa expectacion. El capitan, un hombre de unos cincuenta anos, alto y fuerte como un toro, que pertenecia al cuerpo desde que contaba diecinueve y conocia a casi todos los malhechores que habian desfilado por la regién, paso rapidisima revista a los presentes, y exclamo: —jHola!... jSi anda por aqui mi querido amigo «El Escuerzo»!... Precioso sujeto al que no tenia el gusto de saludar desde que fue atracada la diligencia de San Antonio a Rock Spring. Fuiste muy habil escapando a una de caballo aquella noche. Haz el favor de dar unos pasos, que mis hombres tendran mucho gusto en estrechar tus manos. El forajido se resisti6, grunendo: —Fsta usted equivocado, capitan; aquella noche yo no estaba en Rock Spring... —Claro que no estabas... Tu caballo te llev6é mas lejos después de fallar el golpe... Avanza, «Escuerzo», que tengo mucho que hacer esta noche... El aludido se adelanté, lentamente, con las manos en alto, pero de subito, al pasar junto a uno de los clientes cuyo revélver le rozé cConniclooolks C@©