Pulp Fiction, 1940 · page 35 of 102
Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 35: what you’re looking at
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La precaucién no estuvo de mas. Zenker, desesperado del fracaso, habiase apostado en las proximidades del hotel, dispuesto a llevar a cabo él solo lo que cuatro pistoleros de envergadura no habian podido realizar, y con su aspecto de anciano pordiosero esperaba, con el sombrero en la mano en actitud de pedir limosna, el regreso de su mas implacable enemigo. Solicitaria de él una limosna y, cuando le tuviese a su lado, sacaria la mano armada del fondo de su chaqueta raida y dispararia sobre él a boca de jarro. Pero su proyecto se vio fallido. Cuando vio avanzar a Jim seguido de los cuatro policias uniformados, comprendié que Texas no dejaba nada al azar, y, lleno de desesperaci6n, se vio obligado a renunciar a su loco plan. Pero esto solo era un incidente de los varios sufridos y quiza de los que atin debia sufrir. Quedaba mucho tiempo por delante y no siempre las circunstancias debian favorecer a su rival. Cuando vio desaparecer a Jim por la puerta del hotel, comprendié que por aquella noche nada quedaba por hacer y se retir6 a una posada de pésimo aspecto, en la que consiguié un lecho repugnante, indigno de su posicién social, pero Zenker era un fatalista que todo lo aceptaba en beneficio de sus proyectos. Al siguiente dia madrugaria y espiaria a Texas. Este no habia empezado atn a cumplir su misidn y Zenker sentiase verdaderamente intrigado por descorrer el misterioso velo de su presencia en San Antonio. Jim no era capaz de abandonar a Stella por un simple capricho de hacer una visita al poblado, y el tenaz secretario estaba convencido de que su presencia alli estaba ligada mas 0 menos con sus multiples negocios en marcha. ale ale el VF ox ox cA Zenker apenas durmié aquella noche, y muy temprano ya se habia situado en los aledanos del hotel, espiando a todos los que salian. Sobre las diez descubri6 a Texas, quien, sin escolta alguna, se lanzaba al trafago de la ciudad. Pero a tales horas era una locura intentar algo contra él, y (a cConniclooolks C@©