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Pulp Fiction, 1940 · page 29 of 102

Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 29: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: La Emboscada — page 29: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

favores que el industrial apreciaba en lo que valian, y Sam era para Texas un confidente muy valioso. Jim hizo un guino expresivo, y Sam, comprendiéndole, no hizo signo alguno de haberle reconocido. Indiferente, se apoyo en el mostrador, preguntando: — Qué deseaba beber? —Un vaso de gin..., si hay «algo que merezca la pena» después, también me interesa. Sam comprendi6, y, sirviéndole, aprovech6 un momento para susurrar: —FEsto esta infestado, capitan. Nunca hubo tanto indeseable en San Antonio como ahora. —Pasaré dentro, Sam. Necesito algunos informes. Apuro el vaso y desapareci6 tras una sucia cortina que cubria una puerta al fondo. Nadie parecié darse cuenta de su salida. Poco después el tabernero dejaba en el mostrador a su dependiente y pasaba a reunirse con él a un cuarto reservado que destinaba a los clientes de honor. — En qué puedo servirle, capitan? —pregunto. —Quisiera saber qué elementos destacados del hampa rondan por San Antonio estos dias. —Los hay de peso, capitan. Puedo citarle a Tardy, a Scout, a Leprus y a Craw. Hay otros de menos categoria. jAh!... También anda por aqui «El Lobo». —Wolff?... gDe qué recuerdo yo a ese sujeto? —No sé; antes andaba enrolado en una banda; ahora se ha convertido en jefe. Mal bicho, por cierto. —,Vienen por aqui? —Casi todas las noches, un poco mas tarde. —Bien, gracias. Es lo que queria saber. Voy a quedarme un rato a echar un vistazo. Jim abandoné el reservado y sali6 a la taberna, sentandose en una mesa proxima a la puerta interior. Texas conocia el establecimiento y sabia que, en caso de peligro, podia escapar por las habitaciones del tabernero. Sentado ante un vaso de ginebra, se dedic6 a contemplar a los clientes. La animacion era extraordinaria y las voces atronaban la sala. cConniclooolks C@©