Pulp Fiction, 1940 · page 95 of 102
Aventuras de Jim Texas: El monstruo — page 95: what you’re looking at
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Por fin, Texas rode6 un pequeno talud, y, al asomar la cabeza por el reborde antes de avanzar, qued6 sorprendido al descubrir frente a él a un tipo astroso y extrano, que, de rodillas en la tierra, parecia remover algo que yacia junto a él. Hizo senias a sus compafieros para que se acercasen, y cuando los tres lo hubieron contemplado vuelto de espaldas a ellos, Texas murmuro: —Preparen las armas; vamos a sorprenderle. Parece un solitario de las montanas, pero no debemos fiarnos de eso. Avanzaron en silencio con los revélveres empunados, pero, a pesar de sus precauciones, el fino oido del loco capt6 sus pasos y se volvi6 bruscamente. Texas, al echar un vistazo rapido alrededor, descubrid un sangriento bulto a su derecha, y, sin reconocer a Zenker, encanon6é a Head, gritando: —jQuieto!... ;Arriba las manos! Head le mir6é estupidamente como si no comprendiese el tragico mandato, y hoscamente se arrodill6, tomando grandes punados de las esparcidas joyas, que trataba de introducir en los bolsillos, aunque parte de ellas volvian a caer a tierra por el destrozo que sufria el atuendo del mormon. Este no abandonaba el policromado collar que tanto le habia llamado la atencié6n, y, lanzando furtivas miradas a Texas, Nino y Born, que se iban aproximando a él con los revélveres empunados, seguia en su tarea de guardarse joyas y monedas febrilmente. Los tres aventureros se dieron cuenta de que se trataba de un ser anormal, y no quisieron disparar sobre él mientras no se revolviese contra ellos. Abrigaban la esperanza de dominarle y poder averiguar algun detalle que les diese la pauta de lo sucedido. Pero cuando casi habian formado un circulo en torno a él, Head, como un felino, salt6 elasticamente, atropell6 a Nino, que a pesar de su corpulencia estuvo a punto de caer a tierra, y con una velocidad impropia de su persona echd a correr con las joyas aprisionadas, mientras gritaba de modo incoherente: —jMio! jMio!... jTesoro! jBrigham!... jLane robo!... Y antes de que pudieran darse cuenta de lo sucedido, el demente se habia escapado por entre los penascales que sembraban el terreno. cConniclooolks C@©