Pulp Fiction, 1940 · page 75 of 102
Aventuras de Jim Texas: El monstruo — page 75: what you’re looking at
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Pero ya alguien se habia apresurado a correr por delante para advertir a la primera autoridad del Estado sobre lo que estaba sucediendo. — Son muchos? —pregunt6 el gobernador. —Lo menos doscientos y los que se vayan sumando al paso. —,Cual es su actitud? —Pacifica y correcta. Se limitan a flamear pancartas pidiendo la libertad de Brigham. —Bien, mientras se limiten a eso, no hay motivo para impedirselo ni intervenir. Que les dejen tranquilos en tanto que no se salgan de los limites correctos, pero que dos decenas de policias, dando un rodeo para no ser vistos, se dirijan al galope a la carcel y penetren en ella para defenderla, por si en su exaltacién intentasen algo anormal. Otros policias, a prudente distancia, que sigan a la manifestacion. Tomadas estas medidas, el gobernador esperé ansiosamente noticias de aquella explosién popular en favor de su Patriarca. No era nada exotico que asi sucediese y lo que le extranaba era que no se hubiese producido antes. Media hora mas tarde, la manifestaci6n aparecia frente al palacio gubernamental, y el gobernador, que se hallaba en su despacho con Texas, Born y Nino, exclaméo: —Veamos qué vienen a pedirme esos sapos. Me dan ganas de barrarlos a tiros por sinuosos. —Déjelos, mientras no hagan mas que eso... La manifestaci6n se detuvo frente al palacio y una comision de seis mormones subi6 a entregar un escrito que llevaba la firma de algunos jerarcas mormones. Era un escrito respetuoso, en el que se abogaba por la libertad de Brigham, alegando que habiendo sido respetada hasta entonces por el Estado la religi6n mormé6nica, no se le podia juzgar acusandole de un delito que, si mas adelante podia serlo, entonces no lo era. El gobernador, cortés pero enérgico, les advirtid que la libertad de Brigham dependia de ellos mismos. Le habian sido hechas proposiciones magnanimas, que solo un gobierno democrata y comprensivo como el de la Unién era capaz de hacer y qué ellos debian darse cuenta de lo beneficiosas que eran. Todo podemos perdonarlo y olvidarlo menos el crimen, el saqueo, el robo y el cConniclooolks C@©