Pulp Fiction, 1940 · page 66 of 102
Aventuras de Jim Texas: El monstruo — page 66: what you’re looking at
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a soltar al Patriarca. —Pues, bien —dijo Paul—, vamos a intentar lo que sea, pero rapidamente. —Primero, tenemos que estudiar los pasos que dan esos tipos. Sélo de que podamos cogerles fuera del palacio depende nuestro éxito. —Pondremos vigilantes ante el palacio. —Bien, creo que es lo mas conveniente y lo que se puede hacer de momento. Cuando obtengamos datos del modo que tienen de moverse, podremos trazar un plan con visos de éxito. ray ray PAY Texas, Born y Nino, después de su odisea en las Rocosas, habian llegado a Salt Lake City molidos de tan intensa tarea y relativamente satisfechos del resultado. Habian conseguido dar cima a su tarea oficial, batiendo a los mormones y apresando a Brigham y habian rescatado incidentalmente parte de su tesoro, pero se encontraban como al principio, sin haber podido deshacerse de Zenker y siempre con la amenaza de verle resurgir donde y como menos fuese esperado. El gobernador les felicit6 por su éxito, dandoles las gracias oficialmente y luego pregunto: —Cuales son sus planes ahora, senores? —jQue me aspen si lo sé! —repuso Texas—. En justicia, nuestra misi6n esta terminada, pero hemos perdido la pista del principal promotor de todos estos sucesos y para nosotros es una cuesti6n de amor propio y seguridad futura cortar la cabeza a la hidra, pues de lo contrario, dentro de equis tiempo tendriamos que volver a empezar y he prometido a mi esposa no moverme mas del rancho, suceda lo que suceda. Por eso, me inclino a demorar nuestro regreso y a esperar a ver si surge algo que nos de una orientacion sobre el paradero de ese monstruo. —Perfectamente. Pueden irse o quedarse a voluntad, pero mientras permanezcan en la capital, seran mis huéspedes de honor, no lo olviden. Si se prolonga, podran asistir al proceso, si es que éste llega a celebrarse. — Por qué lo duda usted? cConniclooolks C@©