Pulp Fiction, 1940 · page 25 of 103
Aventuras de Jim Texas — page 25: what you’re looking at
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buscarles?, tendrian a los tres. prisioneros para _ vengar sangrientamente la derrota que habian sufrido en el campamento. La sospecha estuvo a punto de volverle loco. Mucho amaba su vida, y mas en aquel momento, que no se debia a si solo, sino a una mujer carinosa y a una hija que era un regalo del cielo, pero hubiese sacrificado sin protesta alguna su propia vida por salvar la del hombre que para él lo habia sido todo en el mundo. Tratando de serenarse, grit6 con voz estrangulada: —Quién diablos anda ahi? Manito, eres tu? Le pareci6é captar un rugido mas de ira que de angustia, pero nadie contest6 a su llamada, y Nino, mas tranquilo, se dijo que, de haber sido alguno de sus amigos, le hubiesen contestado. Quiza se tratase de alguno de los infelices soldados que habian peleado en la hondonada. No era dificil que alguno, en el ardor de la persecucién de los fugitivos, hubiese sido apresado y lo retuvieran para cobrarse en él todas las bajas sufridas. Desentendiéndose de su companero de cautiverio, clavé sus irritados ojos en la entrada de la cueva, y, tratando de aguantar los terribles dolores que sentia en su magullada cabeza, se pregunt6 cuando le sacarian de alli y cual seria el martirio a que le someterian para vengarse en él de todo lo sucedido. Por fin, se hizo de noche completamente. La entrada a la cueva, medio se borr6 por la penumbra, y mas tarde sdlo un recuadro azul de luz lunar penetraba fantasmalmente por el huerco, siempre vigilado por los centinelas. Nino sentia una sed horrible. La garganta sé le habia resecado como un cactos en un arenal y le laceraba un atormentador agrietamiento en los labios, que parecian de lija por lo asperos. Rabioso, empez6 a rugir sordamente: —jCochinos coyotes! jSapos mormonicos, maldita sea toda vuestra figura!... jDadme agua, ratas del desierto!... j;Dadme agua, si no queréis que rompa mis ligaduras y salga y me beba vuestra ronosa sangre, aunque me envenene después! ;Habéis oido, hijos de loca tinosa? jAgua!... Dadme agua, o, jmaldita sea Jalisco!, en cuanto os acerquéis uno a mi, os desharé con mis dientes y os convertiré en pulque de serpiente venenosa... Alguien le ordenéd enmudecer con una amenaza terrible, pero Nino, dominado por la sed, rugi6: cConniclooolks C@©