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Pulp Fiction, 1940 · page 19 of 103

Aventuras de Jim Texas — page 19: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas — page 19: Pulp Fiction, 1940

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elementos que mas dano les habian hecho, y se pregunt6 qué deberia hacer para ponerse a salvo. Se escurri6 trepando por la piedra hacia la salida, tratando de echar un vistazo, pero aunque con mucha precauci6én alarg6é la cabeza pegada a la grieta, la obscuridad le impidi6 distinguir nada. Al frente no se distinguia ningtin bulto sospechoso, ni cruzaba nadie por el canon. La lucha debia haber cesado, y todo el que en el ultimo momento de ella no pudo escapar, habria quedado copado en la hondonada. Pero, a pesar de aquella calma aparente, no se fiaba. Su instinto le advertia que sus enemigos debian hallarse emboscados esperando que se decidiese a salir, y no se atrevia a hacerlo sin antes saber las posibilidades de éxito que la accién pudiera tener. La noche, ya casi a concluir, se prestaba a una mejor evasion, pero también poseia el inconveniente de favorecer a los que, le estuviesen acechando. Preferia esperar a que amaneciese para intentar la salida. De no haber estado cerrado aquel maldito paso, hubiese procurado escurrirse por entre los penascales para alejarse de tan peligroso lugar, pero su mala suerte le habia hecho escoger una perfecta ratonera con una Unica y peligrosa salida. Las paredes de su prisi6n no eran muy altas, sdlo contarian con tres metros de longitud, pero eran lisas como el marmol y estaban cortadas rectamente, cosa que, después de examinarlas, le obligé6 a desistir de intentar su escalamiento. Tendria que resignarse a esperar, a menos que sintiese galopar caballos por el canén, en cuyo caso se arriesgaria a salir, pues ya no podian circular por él mas que los vencedores. Pero éstos, después de su primera busqueda, no _ habian intentado repetirla. Daban a Nino por desaparecido, bien muerto o prisionero de los mormones, y lo que menos se figuraban era que lo tenian encerrado como un gato a milla y media del campamento. Por otra parte, la tarea de poner un poco de orden en éste, atender a los heridos, librarse de los muertos, recoger a los que habian caido prisioneros para formarles un tribunal militar de accion rapida que les juzgase y castigase, etc., retenia a Texas y a Born en la hondonada, y cuando se decidiesen a intentar algo para saber el paradero de su valiente auxiliar, habrian transcurrido cConniclooolks C@©