Pulp Fiction, 1940 · page 13 of 103
Aventuras de Jim Texas — page 13: what you’re looking at
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la empinada senda, los que corrian a pie eran atropellados fieramente por las monturas de los rabiosos soldados o cazados a tiros cono conejos. Texas se esforzaba por abrirse paso y ganar la entrada de la senda para controlar la salida. Habia buscado con rabia infinita a Zenker, sin descubrirle. Aunque le sabia entre los asaltantes, pues le habia oido gritar, no lograba dar con él, y tenia miedo de que también esta vez lograse escabullirse de sus manos, restando valor y eficacia a la gran victoria lograda. Cuando alcanz6 la pina cuesta galop6é con rabia persiguiendo a los huidizos, y, aunque algunos lograron evadirsele, estaba seguro de que ninguno era Zenker, pero seguia sin descubrir a éste. Pronto la hondonada qued6 desierta de atacantes. Algunos soldados habian galopado tras los jinetes fugitivos, entablando combate con ellos en la senda del canén, pero pronto desistieron de ello. El terreno favorecia a los fugitivos, que se amparaban en los salientes para disparar impunemente. Viéndose en poca cantidad, retrocedieron, uniéndose al grueso de la tropa, que a las 6rdenes del capitan que la mandaba se reagrupaba para darse cuenta de los tragicos efectos de aquella dramatica intentona. Pronto se vio que las bajas habian sido abundantes. Mas de veinticinco hombres faltaban en el grupo, aparte de algunos que habian acudido a la voz de mando sangrando de las heridas recibidas. El teniente, proximo a caer de la silla, se adelanté al capitan, balbuciendo: —Mi capitan..., no hemos... podido hacer... mas... Aqui... aqui le presento... al capitan Texas..., al que... que... debemos... No pudo decir mas. Se desplomo del caballo cuando Jim acudia en su ayuda. Le desmontaron, y el capitan, estrechando en silencio la mano de Jim, dio orden de ocuparse de los heridos. Los soldados se apresuraron a rebuscarles por la hondonada, trasladandoles a la enfermeria, donde todos se esforzaron en atenderles lo mejor posible. Born, que se habia unido a Texas, recorria la hondonada examinando a los caidos. Solamente si la suerte habia hecho que cConniclooolks C@©