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Pulp Fiction, 1940 · page 14 of 103

Aventuras de Jim Texas — page 14: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas — page 14: Pulp Fiction, 1940

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una bala alcanzase al odioso Zenker tenian la posibilidad de deshacerse de él. Pero, por mas que rebuscaron, no consiguieron encontrarle. Entre muertos y heridos, los mormones habian dejado mas de un centenar de hombres, pero ninguno de los que alli quedaron se parecia ni camuflado a Zenker. El capitan, que seguia a Texas en aquella macabra operacion, pregunto: — Qué busca usted, capitan? —Al espiritu diabélico que organiz6é esta cobarde maniobra. Estaba aqui al empezar la lucha, le senti dar 6rdenes, pero no pude localizarle entonces. Ahora, observo que el Diablo le sigue protegiendo y que ha conseguido burlarnos una vez mas. El capitan, entendiendo que era hora de darse algunas explicaciones, exclam6: —Bien, capitan Texas. No acierto a explicarme cémo diablos se encuentra usted aqui; pero, sea como sea, tengo que darle las gracias por su ayuda. Le he visto pelear desde el primer momento, y su ejemplo ha sido un estimulo para mis hombres, cuando se encontraban en situaci6n mas apurada. Usted y sus companeros han sido unos leones. —Gracias. He venido desde California solamente buscando al espiritu diabélico que tramaba este plan y otros tan audaces como éste. Hemos tenido la suerte de descubrir el complot y detener a sus soldados cuando, mal informados, les iban a dejar abandonados a su suerte, que no era muy brillante. Ahora, voy a presentarle a mis compafieros. Este, es el agente del Gobierno sefor Born, un formidable elemento tanto para la lucha cuerpo a cuerpo cé6mo para la pelea de ingenio a ingenio; y éste... Se volvid, recorriendo la hondonada con ojos sagaces, y subitamente palidecid, gritando: —jNino!... ~Donde esta Nino? Born, que se esforzaba en tratar de atarse un panuelo a la frente para contener la hemorragia que le habia producido una bala al rozarle de refilon, se volvi6 alarmado, contestando: — Nino? Le vi persiguiendo a esos coyotes cuando huian por la senda. Acaso ande por alla arriba persiguiendo mormones. —jPor Judas! No me gusta esto... Hay que buscarle. cConniclooolks C@©