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Pulp Fiction, 1940 · page 12 of 103

Aventuras de Jim Texas — page 12: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas — page 12: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

penascales, cubriOo su retirada en busca de los caballos, y, cuando todos estuvieron listos, gritd: —jAdelante!... ;A los pabellones! jNino, Born, a mi!... Los tres en vanguardia, se lanzaron sobre sus enemigos como un alud, abriendo un surco sangriento por donde se filtré el grueso del pequeno peloton, y, atravesando entre oleadas de fuego el corto descampado, alcanzaron el pabell6n donde se guardaban los canones, irrumpiendo dentro de él como un huracan. Pronto los que se creian ya duenos de la situacién cayeron acribillados a tiros, aunque algunos consiguieron librarse saliendo al exterior, y los soldados supervivientes, que se defendian acosados y proximos a morir, realizaron un esfuerzo y se unieron a sus salvadores. Todos salieron al exterior, mientras Texas, con voz de trueno, gritaba al capitan que mandaba las fuerzas: —jUna carga, capitan!... jFuera de los pabellones! Un grupo de jinetes, seguidos de varios soldados a pie, surgieron por las puertas, que se abrieron de modo inopinado, y cuantos estaban en condiciones de manejar un arma cargaron sobre los mormones, ya diezmados terriblemente. Fué un tragico momento de espanto y de confusién. Como ratas espantadas, corrian o galopaban hacia la senda, buscando la salvacion en la huida. En el fragor de la lucha, los tres aventureros se habian separado, peleando por su cuenta y riesgo. Texas vio por un momento a Nino galopando hacia la senda, en pos de un nutrido grupo de enemigos que huian aterrados, y a Born luchando unido al joven teniente, que ya habia recibido dos impactos, pero que se mantenia en la silla heroico y recio, mientras él, saliendo al paso del capitan que mandaba el destacamento, gritaba: —jCuidado!... Soy el capitan Jim Texas... Adelante, companero. Estos sapos ya estan derrotados. Y, en efecto, lo estaban. Las bajas sufridas les habian desmoralizado, y el fracaso de su terrible esfuerzo para apoderarse de los canones acabo de desalentarles. Acosados por los soldados, corrian como gamos saltando sobre los cuerpos de los caballos y hombres caidos en la lucha, y mientras los que ain conservaban sus monturas podian ganar mas facilmente cConniclooolks C@©