ComicBooks.com Register / Loginit's free!

Pulp Fiction, 1940 · page 9 of 103

Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 9: what you’re looking at

📖 Open the full issue in the page-flip reader →
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 9: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)

Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Bueno; quiza me expresé mal —repuso él, sentandose a su lado—. Quise decir que no me sabia bien perder la ocasion de estar un rato junto a usted. —Muy galante —repuso ella, un poco cortada —pero no creo que mi compania sea tan meritoria como todo eso. —Bueno, eso lo dice porque es usted muy modesta. Yo sélo sé decirle que, en el fondo, me he alegrado de este paréntesis de descanso en mis actividades, porque aqui, sin despreciar lo grato que me es la compania de un hombre tan excepcional como Texas, usted ha sido algo nuevo para mi. He tratado a muchas mujeres en mi vida, pero pocas veces encontré una como usted, tan amena, tan atractiva y tan simpatica. —Gracias. Tendré que decir, como compensaci6n, que yo también estoy muy contenta de que esté usted en el rancho. A fin de cuentas, aqui todos tienen algo que les atraiga y les haga la vida grata, menos yo. —jOh, no diga eso! ;Yo he podido comprobar que le estiman a usted en alto grado! —jOh, si! No interprete mal mis frases. Yo jamas podré pagar a Jim y a mi prima todo cuanto han hecho por mi. Debian odiarme hasta lo infinito, e incluso haberse deshecho de mi, y, sin embargo, no sdlo han perdonado mi maldad y mis errores, sino que me lo han pagado con carino sin par. Todo cuanto diga para ensalzarlos es poco. Me referia a la parte sentimental. Texas y Stella se aman, y su amor es justo que sea absorbente; mi amiga Daphne, después de haber sufrido tanto como yo y de una manera injusta, ha encontrado en ese elefante con alma de nino que es Mendoza el ideal de su vida... S6dlo yo cometi el error mas grave de mi vida vendiéndome estipidamente a un monstruo para llevar adelante una venganza, y el cielo me ha castigado a llevar eternamente la cruz de una vida triste y solitaria. —FEso no puede durar mucho, Vera. Su aborrecible marido esta sentenciado a morir un dia u otro. No hay ley humana o divina que le salve. Ese dia, quiza no muy lejano, usted quedara libre de cuerpo y alma para enderezar el rumbo de su vida, y si la suerte quisiese que ese monstruo escapase a la justa muerte, tiene usted el derecho a pedir el divorcio, que no le seria negado. — Para qué? Renovaria el escandalo, saldria a relucir una cConniclooolks C@©