Pulp Fiction, 1940 · page 78 of 103
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 78: what you’re looking at
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encarado, barbudos en su mayoria, portando sendos rifles atravesados sobre el hombro y a la cintura, pesados «Colt». Los tres aventureros, que se habian pegado al talud, quedando un poco rezagados en la sombra, detuvieron sus caballos, y expectantes esperaron sin saber el qué. El barullo de la llegada de la diligencia parecia haberles borrado del paisaje a los ojos de los recién llegados y de otra media docena de tipos parecidos que surgieron de una de las chozas que formaban la estacion. Del carruaje habian descendido todos, y entre ellos un tipo grande como un btfalo, que era sacado entre dos companeros. Uno de los que esperaban en la estacién se adelant6, grunendo: —jMichael!... gQué es eso? El gigante, tambaleandose al pisar tierra firme, grun6o: — Qué va a ser, cuerpo del demonio? Que estos salvajes me han hecho beber un poco mas de la cuenta para celebrar el viaje. Teniamos prisa en llegar y... nos apoderamos de este cacharro en Saltair. Hemos dejado al cochero y a los viajeros en un canén, y nos hemos adelantado por nuestra propia cuenta. Ahi en el pescante tienes a Garfield, manejando las riendas como en sus buenos tiempos de conductor de la Gran Linea. Creo que seremos los primeros en llegar al campamento de Floyd... ;Qué hacéis aqui vosotros? —Esperando a los que faltan. Tengo orden de conducir a todos al lugar designado para el golpe. El grupo se habia arremolinado frente a la puerta de la choza, teniendo la diligencia interpuesta entre ellos. Su animacion era tal, que no se habian dado cuenta de la presencia de los tres jinetes pegados al farallon. Los dos mozos ocupados en renovar el tiro de mulas se hallaban en la parte contraria tapados por la diligencia, y Texas, haciendo una sena expresiva a sus companeros, avanz6 el caballo muy despacio y rodeé la cerca del corral del ganado, situandose tras ella. —Si no lo veo, no lo creo —susurr6é al oido de Born —Estan tan bebidos todos, que ni se han fijado en nosotros, y si se han fijado, nos han tomado por unos de tantos... — Qué adelantamos con eso? —pregunt6 Born. —No lo sé. Esperemos a ver qué hacen. cConniclooolks C@©