Pulp Fiction, 1940 · page 77 of 103
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 77: what you’re looking at
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con el trafico rodado por la antigua senda, pero atin se defendia desesperadamente y una diligencia cada tres dias hacia el servicio para los que no gustaban del ferrocarril, o los que se hallaban apartados de la linea férrea. Rapidamente regres6 junto a sus companeros, diciendo: —FEs una estacién de recambio de ganado para las diligencias. Debe estar para llegar alguna y tienen las mulas preparadas. Si queremos seguir avanzando, no tenemos otra solucién que cruzar por delante de la estacion. —FEs un fastidio —indicé Born—; para eso, no hacia falta haber caminado con tantas precauciones. Si tienen espias entre el personal de la estacion, y los tendran, pronto registraran nuestra presencia y correran la voz. Me parece que no hemos logrado nada practico. —Eso estoy yo pensando, pero no hay solucion. —Pues adelante; lo que tenga que suceder, que suceda lo antes posible. Montaron a caballo, y a paso lento, con las armas prestas a ser usadas, avanzaron hacia la estacién. Cuando apenas habian adelantado unas yardas, sintieron a su espalda un rumor sordo de cascos de caballo golpeando la dura piedra y el tintineo metalico de unas campanillas. —jLa diligencia! —exclamé Nino—. jMaldita sea Jalisco! Me dan ganas de asaltarla y salir galopando en ella. —Y viene del Oeste; no baja del Paso —afirm6 Born —Yo crei que vendria de San Joseph. —Quiza sea lo mejor —apunt6 Texas —porque al menos no vendran mormones en ella. —Pero pueden subir hacia arriba, y se extranaran de nuestra presencia. —Bueno —dijo Texas —quiza tenga usted razo6n. Ya veremos quiénes vienen en ella, y si es preciso... no llegaran antes que nosotros. Avivaron el paso de los caballos y llegaban al puesto cuando el pesado carromato les alcanzaba frente a la estacién de recambio. Los mozos se apresuraron a lanzarse sobre los cansados caballos y los desengancharon con maestria, mientras los viajeros que ocupaban el vehiculo descendian para estirar las piernas. Ocupaban el pesado armatoste doce individuos de rostro mal cConniclooolks C@©