Pulp Fiction, 1940 · page 72 of 103
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 72: what you’re looking at
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emboscados unos cuantos cientos de sapos suyos, dispuestos a intentar un golpe de mano. Mi proyecto es poder localizar el refugio de Brigham. Si pudiéramos echarle mano y meterle en la carcel, el problema mormonico habria desaparecido para siempre. Zenker caeria o se veria obligado a huir, aunque lo que me interesa es eliminarle para siempre. —No creo que su proyecto sea muy viable, Texas. Yo también tengo indicios de que andan refugiados por la montana, pero para batir esa madriguera necesitaria unos cuantos miles de soldados. He insinuado la idea al Gobierno, y todo lo que me han ofrecido es la ayuda de cien o ciento diez soldados que hay en el campamento de Floyd, cerca del Canoén del Eco, pero, al parecer, estan alli para vigilar los movimientos de los indios ocultos entre las montanas. No creo que con tan poca gente se conseguiria nada, pero si hiciesen falta podriamos disponer de ellos. —Yo también creo que para una limpieza de esa naturaleza harian falta muchos cientos mas; por ello es preferible que sea la astucia la que obre, supliendo a la fuerza. Me propongo filtrarme por las montanas y maniobrar astutamente en las sombras. Si logro descubrir la guarida, entonces, con esos soldados, bastaria para apoderarnos de Young y su plana mayor. —Querido Texas, no creo que tenga que decirle que me tiene a sus Ordenes para lo que pueda hacer en su obsequio, no ya porque posea poderes especiales del Gobierno, sino particularmente. Los que luchamos y nos ayudamos tan eficazmente en Richmond y demas localidades del Sur durante aquellos dias angustiosos de la guerra, estamos obligados a seguir haciendo lo propio, pues, a final de cuentas, esto es una continuacién de la guerra contra los enemigos de la paz de la Naci6n, aunque sea dentro de otro orden de estrategia. —Asi es, mi comandante. De momento, sdlo me interesa una cosa. Supongo que los elementos emboscados en la plaza pertenecientes a Brigham estaran ya al tanto de nuestra presencia y movilizados para espiarnos. Mi interés es poder salir de aqui esta noche sin que nos puedan seguir o correr las voces para que nos entorpezcan atin mas nuestra labor. Si en eso puede ayudarme, lo demas corre de nuestra cuenta. —Bien; ;dénde piensan parar hasta la noche? cConniclooolks C@©