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Pulp Fiction, 1940 · page 7 of 103

Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 7: what you’re looking at

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Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 7: Pulp Fiction, 1940

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habia establecido con ella una corriente de simpatia que hacia menos monotonas y aburridas las horas en aquel rinc6n paradisiaco, donde los demas tenian sus afectos, pero en el que ellos eran como dos solitarios aligustres perdidos en la inmensidad de la hacienda. Desde el primer momento Born simpatiz6 con Vera y ésta con el arrojado agente, y como eran los dos unicos que no tenian alli nadie que absorbiese su interés con caracter particular, de un modo insensible se aproximaron uno al otro, buscandose por un impulso inconsciente. Por las tardes, cuando Vera se retiraba a la glorieta a cuidar del nino para que su madre reposase la comida, Born solia presentarse en ella, alegando que su temperamento no le permitia dormir después de las comidas, y durante un par de horas distraia la tarde acompanando a la joven y contandole hechos de su campana en la guerra con Texas, y, mas tarde, de su peligroso trabajo como agente secreto del Gobierno. Vera le escuchaba embebida e intrigada, y asi, la suave amistad que se habia iniciado desde el primer momento, crecia rapidamente, y Born, que habia ido al rancho a pasar una temporada de quince o veinte dias, llevaba en él dos meses, y no encontraba el momento de reintegrarse a su trabajo cotidiano en Washington. Texas se habia dado cuenta desde el primer momento de la atraccidn mutua de ambos, y a solas con Stella coment el caso. Nada le autorizaba a suponer que pudiese existir algo superior a una buena amistad, pero ambos se hubiesen alegrado de que esta amistad pudiese cuajar en algo mas sodlido y sentimental para la infeliz Vera. Para dar margen a ello, Texas habia instado varias veces a Born para que prolongase su vacacion. El agente se resistia o parecia resistirse a aceptarlo, pero Texas le advertia que quiza se viesen obligados a tener que actuar juntos de nueve, y esto parecia convencer a Born. Como su licencia oficial se acabase, Texas se cuid6 de pedir a Snock que la prolongase, y el secretario le remitid un oficio ampliandole su permiso de manera indefinida y hasta que Texas dispusiese si necesitaba su ayuda o no. Born protest6 de aquello, pero Jim insistiéd. Le daba el corazén que un dia tendrian que actuar stbitamente, y estaban tan cConniclooolks C@©