Pulp Fiction, 1940 · page 52 of 103
Aventuras de Jim: Texas—Los Angeles del Averno — page 52: what you’re looking at
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El mas proximo a él, en lugar de obedecer, intent6 levantar el arma para disparar. Born, rapido como una centella, le metio el canon del arma por la cara con fuerza avasalladora, obligandole a soltar el revélver para llevar las manos al lugar de la herida, pero el otro, aprovechando los pocos segundos transcurridos en esta operaci6n, tuvo tiempo a disparar por detras de su companero, tratando de alcanzar a Born. Este tuvo la suerte de que el cuerpo de su mas cercano enemigo impidiese que el otro disparase a boca de jarro sobre el, pero, no obstante, sintid como un golpe en un brazo y algo que le requemaba como si le hubiesen aplicado un hierro ardiendo. Antes de que su enemigo tuviese tiempo a repetir el disparo, su revolver tronaba por primera vez, y el proyectil, derecho al pecho del intruso, golpe6é sobre él echandole hacia atras, al tiempo que emitia un rugido de angustia. Durante una breve fracci6n de tiempo se mantuvo en pie, tratando de levantar el caido brazo para disparar, pero, perdiendo fuerzas, dejé caer el arma, y poco después se desplomaba con sordo golpe contra la pared, para escurrirse lentamente y quedar sobre el suelo. En aquel momento, a los oidos de Born llegé el precipitado y sordo rumor de pesadas botas que golpeaban la madera de la escalera que se abria al fondo y la voz conocida de Texas que gritaba: —jBorn!... jBorn!... ¢Qué sucede aqui, por el diablo? Born sonrio satisfecho al oir a Texas, y grit6: —Ya nada, Jim; puede avanzar sin cuidado. La fiesta ha terminado; acérquese y vera el final del rodeo. En el pasillo irrumpieron Texas y Nino, ambos con los «Colt» empunados, y el primero, al distinguir a Born con el revélver atin humeante y a los tres individuos caidos en tierra, exclam6 con asombro: —jPor Judas!... Qué ha hecho usted, Born? ¢Es que ha venido a despoblar Utah, como Nino? —No; pero por poco vengo a figurar como motivo principal de unos vistosos funerales. Si esta usted hablando conmigo en este momento, es por un capricho de la suerte. Y rapidamente relat6 todo lo sucedido. Texas, alarmado, rugio: cConniclooolks C@©