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Pulp Fiction, 1940 · page 99 of 103

Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 99: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 99: Pulp Fiction, 1940

A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—jSi, si!... Que hable el Gobierno sobre ese asunto... Nos lo prometio, y no debe escamotearlo. Fl mismo ministro que la vez anterior habia solicitado el aplazamiento, se levant6 en su escano. Un silencio angustioso se produjo en la sala, y el ministro, después de un momento de duda, exclamo: —Sefnores diputados, el Gobierno hizo una promesa que esta dispuesto a cumplir, puesto que se le requiere para ello. Jamas hemos pretendido escamotear un asunto de tanta envergadura, y si precavernos para evitar que quienes poseen tanto poder entorpeciesen nuestra labor e incluso provocasen una revuelta que podia constituir un conato de sublevaci6n. »Por fortuna, el voto de confianza que el Parlamento nos otorg6 nos ha servido de mucho; de tanto nos ha servido, que puedo anunciar satisfecho a la Camara que en este momento todas las cabezas visibles de la sanguinaria secta, menos tres, estan a buen recaudo. La afirmaci6n produjo un escalofrio en la medula de los (a cComiclbookks C@©