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Pulp Fiction, 1940 · page 71 of 103

Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 71: what you’re looking at

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Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 71: Pulp Fiction, 1940

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Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.

—Aqui lo guardo todo, Gregory; pero tienen que arreglar el colchén y lo saqué en previsién de que pudieran descubrirlo. —Bien, querida —dijo él satisfecho—, vuelve a guardarlo ahi y deja ese arreglo para dentro de unos dias. Lo principal es que nadie lo descubra. Podrian sospechar de ti por nuestra afinidad y practicar un registro. Belle escondio el disco en el medallén y regres6 con Harnold al comedor. —Se esta enfriando el café —dijo—. Nos conviene una taza. Lo sirvid, al parecer mas tranquila, y Harnold, mientras lo saboreaba, pregunto: — Qué servicios has prestado a nuestra secta, Belle? —Algunos sin gran relieve. Informes confidenciales, ya sabes..., lo que una mujer puede sacar de un hombre cuando éste esta enamorado. Tan sdlo una vez provoqué la ruina de un tipo que fue gran perseguidor de los esclavistas. Creo que termin6 arrojandose a un lago. —Bien, en esta ocasion te cabra la gloria de prestar un mas destacado servicio. Ti seras la pantalla que cubra nuestra labor para defenderme y defender la secta. Terminaremos con Texas, nuestro mortal enemigo y... jPor cierto que se me ocurre una idea! —Cual? —Tenderle un lazo a ese chacal por mediacion tuya. Ese es tt mas facil trabajo, Belle. —Bien; ti: sabes que soy vuestra esclava. —Ya te diré cOmo se puede intentar. Es algo que tengo que planear con Lane. Lane es el hombre mas astuto de la tierra y encontrara la formula. El fue quien invento el truco del atentado. —jOh, fue algo ingeniosisimo! Harnold consult6 su reloj de oro. Eran mas de las tres. —Lo siento, querida, pero tengo que ir al Parlamento. —jQue rabia!... Me alegraria que dejases la politica y te consagrases solo a mi. —No puedo, Belle. Ahora menos que nunca. Estoy sentado sobre un volcan y tengo que cuidar que no explote. Quiza si se conjura el peligro, vayamos a Europa a dar un paseo para que se olviden un poco de mi. Estoy seguro de que si no pueden probarme nada, de aqui a ocho dias, como han prometido, organicen algun atentado en cConniclooolks C@©