Pulp Fiction, 1940 · page 72 of 103
Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 72: what you’re looking at
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serio. —jOh, seria horrible, Gregory! Tienes que evitarlo. —Bien; de momento creo tener media docena de dias de seguridad personal, después..., ya veremos. Se despidié cariMosamente de ella y fue acompanado hasta la puerta. Luego, Belle se asom6 al balcén, viéndole marchar hacia el Parlamento. El coche de la policia, que habia estado esperandole pacientemente, arrancé tras él. Cuando hubieron desaparecido, el rostro de Belle, que habia sido una mascara durante toda la comedia, se transformo. Ahora sentia asco y repulsi6n hacia aquel hombre falso, cruel y despiadado, y se preguntaba si podria poseer animos y voluntad para seguir aquella farsa tan peligrosa. Pero la indignacion le dijo que si. Ahora habia reconocido la verdad de las afirmaciones de Texas. Gracias al ingenio de éste, todo se habia aclarado y sabia que no actuaba con enganos. Rapidamente tomo el teléfono y llam6 a la morada de Texas, pero éste no estaba. Unicamente pudo ponerse al habla con Born. —D6nde puedo localizar al sehor Way? —pregunto. —En este momento en ningtn sitio, Belle. Esta realizando una gestion muy importante. —Bien, cuando regrese, digale que me llame. Tengo para él grandes noticias. — Puede adelantarme alguna? —Cuando se invente la telepatia sin interferencia —dijo ella y colg6 el aparato. cConniclooolks C@©