Pulp Fiction, 1940 · page 68 of 103
Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 68: what you’re looking at
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nuestras propiedades, mi madre muri6o a disgustos... Hay una razon sentimental mas fuerte que el sentido politico para que yo pertenezca a esa secta... Claro que ti no puedes comprenderlo. Eres de Virginia, y, sin embargo, no estas al lado de los que tanto han padecido y atin padecen bajo la tirania de los vencedores... No... No puedes comprenderlo. El, extremando sus muestras de carifio, repuso: —Y si te dijera que si? —Me costaria trabajo creerlo, Gregory... Quiza lo hicieras por mi como mujer, no como criatura libre de encantos seductores. A ti te han querido asesinar por combatirlos, eres el paladin de la cruzada contra nosotros, yo he sospechado siempre que tt sabias algo de mi y que por eso habias intentado suprimirme cuando aquel accidente. He querido romper contigo precisamente por eso y, sin embargo, algo superior me atraia... jQué disparate mas grande he cometido! Harnold, orgulloso de oirla, pues su vanidad le hacia creer que Belle estaba ciegamente enamorada de él a pesar de su desmedido egoismo por el dinero, le oblig6 a levantar el rostro mostrando sus ojos, en los que brillaban algunas lagrimas, y exclamé: —No tienes derecho a pensar eso de mi, Belle. Te juro de nuevo que aquello fue una figuracién tuya. Jamas sospeché que pudieses pertenecer al «Ku-Klux-Klan», pero ahora que lo sé, te pido que no tengas temor alguno. —Si, Gregory..., quiza en este momento te sientas inclinado al perdon, pero cualquier dia... jOh, no; no quiero morir tan joven! Si queda algo de carino hacia mi en tu corazén, déjame huir. Dame tiempo a que salga de América para Europa. —Nada de eso, querida. Ti seguiras aqui, a mi lado, y nadie osara tocar a un solo cabello tuyo..., al menos por parte de tus enemigos. —Quién puede garantizarme eso, Gregory? —Yo —repuso él enfaticamente. — TU, por qué, con qué fuerza? —Con la mas grande que hay en la nacion, con la del poder de «Los hijos del Diablo», cuya fuerza yo sdlo puedo mover en cualquier sentido. — Tu? —pregunt6 ella, fingiendo un gran asombro. cConniclooolks C@©