Pulp Fiction, 1940 · page 36 of 103
Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 36: what you’re looking at
A restored page from Pulp Fiction, 1940. Page through the whole issue in the reader above.
📄 Transcribed text from this page (OCR, searchable)
Machine-transcribed from the original scan — historical spelling and the odd misread are preserved.
CAPITULO IV SIEMPRE LA MUJER.. ~- QUELLA noche, Born, disfrazado con el uniforme de uno de los policias que prestaban_ servicio en los alrededores de la Casa Blanca, salid de ésta para dirigirse al domicilio del amigo a quien debia hablar para ponerse en relaciones con Belle. El disfraz le sirvi6d para pasar desapercibido, pues Zenker no se habia dormido, y, utilizando los elementos afines de la poblacié6n y su ingenio, habia tendido una tupida red en torno al edificio, decidido a cazar a Texas en cuanto éste diese un paso en falso y les ofreciese semejante eventualidad. Born se presento en la casa de su amigo en aquella guisa, y el amigo, después de reirse de su tipo, le escuché atentamente, y, cuando quedo enterado de todo, pregunt6: — Qué puedo hacer yo en este plan tan gigantesco? —Mucho, Clark —afirmé Born—. Necesitamos ponernos en contacto con Belle Morgan, la amiga de Harnold. Las mujeres siempre han sido la Dalila de la Historia, y no queremos que haya excepciones. Sdlo valiéndonos de ella podriamos conseguir algo. Tenemos solamente ocho dias para resolver este problema, y el tiempo corre de un modo vertiginoso. cComiclbookks C@©