Pulp Fiction, 1940 · page 34 of 103
Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 34: what you’re looking at
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alcoba, y este deseo de proteccibn, mds que tal, es un deseo de conocer mis planes de combate para acabar con tanto inepto como nos gobierna. ‘Lengo que salir al paso de la maniobya encubierta, trabajando a despecho suyo y labovando por mi encumbsamiento definitivo. » Para ello, no tengo mds vemedio que entrevistarme con mi secretario particular de ‘Oivginia, a quien la policia, por fortuna, no conoce, y gue es quien me suministra informacién y me ayuda on mi trabajo. He pensade que th, que eves una mujercita buena, tendsds interés en ayudarme a triungayr, ya que el éxito te alcanzard también a ti, y que me prestavas en ocasiones tu casa para cambiar impvesiones con él. «Ce lo pyesento por medio de ésta. cs hombre culto, agvadable y nada dado a metevse en asuntos intimos. Cspero que me byindes esa oportunidad de vematay mi obya, pues creo que no te molestavé muchas veces. Mi éxito sevd el tuyo, Belle. Cl atentade de ayer me ha hecho compvendey que el hombre es tonto atesovando dinero, si un dia Comicboeclk C@©