Pulp Fiction, 1940 · page 32 of 103
Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 32: what you’re looking at
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—Bien, puede hacer lo que guste, pero conste que protesto con todas mis energias. —Creo que esa viva protesta debia usted pasarsela a sus enemigos del «Ku-Klux-Klan». Sin ellos, nada de esto tendria raz6n de ser. Y colg6 el aparato, riendo silenciosamente. Harnold, por su parte, estaba congestionado cuando dejo el auricular. La habil maniobra de sus enemigos le ponia en una situacion terrible, de la que no encontraba modo de evadirse. Rabioso, empez6 a lanzar maldiciones, pero Zenker, mas practico y mas frio, conociendo la tragica actividad de Texas, exclamo: —No pierda el tiempo en lamentaciones vanas y aprovechemos el que tarden en venir, o todo empeorara. Yo he de marchar, y no podré volver por esta casa. Texas me anda olfateando, y como todos seremos sospechosos, su aguda vista no tardaria en descubrirme. Hay que buscar el modo de que podamos entrevistarnos eludiendo la intromisi6n de esa gente. Usted tiene la palabra. —Cdmo y dénde? Todos los lugares que visite les resultaran sospechosos e investigaran la clase de gente que es. Esto es terrible, senor Lane. —Si, lo es. Usted queda aislado dentro de un quirdfano, sin que nada impida que examinen sus actos a través de los cristales. Tendré que ser yo quien me mueva en la sombra. —Cierto, pero yo no puedo perder el contacto con usted. Soy el jefe supremo, y la responsabilidad de todo es mia. —Lo comprendo, pero no esta en mi mano evitarlo. Subitamente se llev6 la mano a la frente, y, bocetando una ancha sonrisa de satisfacci6n, anadio: —jYa esta! j;Ya tengo el lugar! —jDénde? —Donde nadie intentara penetrar, porque saben que pertenece a mi vida privada. Yo poseo una amiga, a la que todo el mundo conoce extraoficialmente. Se llama Belle, y, aunque nos peleamos muy a menudo por cuestién de intereses, es una buena muchacha que me aprecia. Yo sé que, satisfaciendo sus ansias de dinero, me es fiel, y alli podemos vernos sin peligro. Yo le daré una carta de presentaciOn para ella, acompanada de un buen punado de billetes, cConniclooolks C@©