Pulp Fiction, 1940 · page 31 of 103
Aventuras de Jim Texas: Lo que no pueden las armas — page 31: what you’re looking at
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asesinarle. Harnold, molesto por la frase enigmatica de Snock, grit6: — Qué quiere usted decir? —Nada, senor Harnold; simplemente informarle de que, en realidad, sélo trataron de impresionarle o impresionar a los demas. Se ha comprobado que la capsula sélo contenia pélvora. —jEso es un truco de ustedes, senor Snock! —En todo caso, sera un truco de los técnicos militares que han examinado el revélver y la capsula. Si lo cree conveniente, discttalo con ellos, aunque no merece la pena. Por nuestra parte, no pensamos aclarar en la prensa el caso, restando aureola a su persona. Lo que si estamos dispuestos a hacer, es precaver que el proximo atentado pueda ser mas seguro y menos efectista. —jMe niego terminantemente! —siguid bramando Harnold—. Mi vida privada es mia. —Su vida pertenece a la Naci6n. —jArrojaré a patadas a todo intruso que pretenda invadir mi domicilio! —En ese caso, para salvar nuestra responsabilidad, publicaremos una nota en la prensa advirtiendo que se niega a que garanticemos su vida, y al tiempo publicaremos el informe del departamento de investigaci6n de explosivos; pero esté seguro de que, al no responder de su vida, es muy posible que ésta se encuentre en verdadero peligro de verse cortada, sin responsabilidad alguna para el Gobierno, y su vida nos es tan precisa, que por nada del mundo se la cederiamos a nadie. Zenker capt6 toda la ironia y la amenaza que encerraban las palabras del secretario. Si no permitia que le encerrasen en un circulo policiaco, le amenazaban con deshacerse de él impunemente, y si aceptaba, seria tanto como verse imposibilitado de moverse, y menos de escapar si las cosas se ponian tragicas. Las dos soluciones eran pésimas, pero la primera, y quiza mas inmediata, resultaba la mas inquietante. Zenker adivin6 en todo aquello la mano y el cerebro de Texas, y rechiné los dientes, pero se apresurd a decir algo al oido de Harnold. Este pestafieé fuertemente, dudé6 un momento, y por fin contesto: cConniclooolks C@©