Pulp Fiction, 1940 · page 71 of 92
Aventuras de Jim Texas: Duelo a Muerte — page 71: what you’re looking at
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—Bien, tomale en brazos y vamos donde se levante un buen arbol. Tengo algo muy bueno para él. El gigante le tom6 como un guinapo y, arrastrandole, le sac6é de la taberna. Al final de la calleja crecian varios arboles y Nino se detuvo ante uno de ellos. —Este resistira, creo yo —afirmé—. Podemos probar. —Espera. Voy a darle una oportunidad de salvar la vida por esta vez. Se acercO6 al maltrecho bandido, que estaba medio desencuadernado y, friamente, le advirtio: —Puedo colgarte inmediatamente, pero te concedo por esta vez la vida si hablas. gQué proyectabas para esta noche? El bandido rechino los dientes y enmudecié. Texas, indiferente, ordeno: —Cuélgale de los pies, Nino. Tardara mas en morir. Lanley, aterrado, trat6 de moverse y suplic6é con voz ronca: —jNo!... jNo!... jHablaré!... —De qué se trata? Te advierto que si me enganias, te haré sufrir como no lo sonaria un indio navajo. —FEl jefe me ha ordenado que retina mis hombres y nos dirijamos a Barstow, donde esta la presa. Debernos subir a un mercancias que pasara a la una de la noche y llegar alli de madrugada. Nos esconderemos en un desfiladero préximo y a la noche siguiente debemos tomar parte en una voladura que se prepara. —Quién es tu jefe? —pregunt6 Texas. —Quién va a ser? El que maneja todo este tinglado. — Como se llama, te pregunto? —No lo sé, es un tipo con la cabeza cuadra y la mandibula saliente. Creo que le llaman Oliver. —(,D6nde esta ahora? —En Barstow. — En qué lugar? —En upa choza de ovejeros que hay en las afueras. Alli al menos me tiene citado manana por la noche. — ,Cuantos hombres esperas? —Seis. —,Nada mas? —Hay mas, pero estan en el poblado. Yo sdlo tengo a mis ordenes a seis. Los demas no han llegado atin a Texas. Jim estim6 que nada mas podia decirle el bandido y mirandole con asco, exclamo: —Debia ahorcarte por canalla, No lo hago, porque te he dado mi palabra, pero no faltara algun dia quien lo haga si es que Sales de SaC©